martes, 1 de septiembre de 2015

Pistas de Linza, Rincón de Maz, Gamueta y Las Eras en BTT. Ansó

El pasado domingo 30 de agosto fue un día de ajetreo en Ansó. La 45 edición del día del traje hacía que el trasiego de gentes por sus calles fuera abundante como suele pasar en una fecha tan señalada. Hacia las seis de la tarde me liberé de los quehaceres de la casa y pensé en coger la bici. Todavía quedaban muchos coches por el pueblo y cercanías, así que decidí cargar la bici en el coche y subirme a Zuriza buscado un poco de tranquilidad.




Pronto me planté en Linza, no sin antes pasar por la cruz tallada en la roca que delimita los montes de Zuriza y Linza, y decidí subir tranquilamente a la Foya de los Ingenieros.





Mientras pasaba la tarde, me acordé de una conversación reciente que había tenido con Daniel. Este me comentaba que él disfrutaba mucho recorriendo las pistas y que especialmente lo pasaba muy bien recorriendo la pista del Rincón de Maz. Pensé que era un buen momento para ir y hacia allí me dirigí mientras veía como se escondía el sol por la punta Maz.




La bajada hacia Linza desde la Foya de los Ingenieros invita a tocar el freno lo justo y realmente se disfruta por la alfombra herbosa.




Hacía tiempo que no entraba con la bici por la pista del Rincón de Maz. El haber recordado la conversación con Daniel y el haber decidido ir fue todo un acierto. La subida suave, las vistas y la sombra en un día tan caluroso y agobiante como el que habíamos pasado se agradecían muchísimo.




¡Que gozada!, ¿y si después cojo la pista de Gamueta?, pensé. Aún no había llegado arriba pero las posibilidades estaban ahí.




Al llegar de nuevo a la carretera vi que aún me daba tiempo de recorrer la pista de Gamueta, ....¡ya estaba liada!. Lo que hasta ahora había sido un tranquilo paseo se convirtió en un ver si podía ir también a la pista de Las Eras y así completar la tarde, ???. Pero por el momento me disponía a disfrutar de Gamueta.




...Y tan liada, mirando el reloj y la luz, aún me autoconvencía de que tenía tiempo para ir a la pista de Las Eras.



Dicho y hecho, ...total, la pista de Las Eras es corta, .... incluso con un poco de cuidado puedo hasta coger el tramo de camino de subida del circuito de raquetas para bajar por el, ...claro mucho más entretenido para bajar que por la pista. Además, como diría Elia, ¡esto si que es una aventura!, y más aún cuando me acordé de que la linterna frontal estaba en la mochila vieja.


Al final, como se veía claramente, llegué a oscuras al coche. Fueron dos horas de disfrutar a tope con la bici, en un marco precioso y que se pasaron voladas.







lunes, 17 de agosto de 2015

Circular desde Zabalcoch, Ansó. Faja Beatorre-Camino viejo Ansó-Zuriza

El pasado domingo 9 de agosto nos fuimos con Elia de excursión. La lluvia del sábado había dejado una mañana fresca y agradable para dar un buen paseo por el valle. La elección fue ir a la Faja Beatorre. Se trata de una senda que se adentra en una de las zonas más inhóspitas del valle. El acceso a esta senda se realiza desde el camino que lleva a Idoya y la Cueva Gurrillón desde Zabalcoch.




Este primer tramo de camino, hasta la Era Gurrillón, ya era conocido para Elia donde, como la otra vez que estuvimos, encontramos las "setas mágicas" que cambiaban de color al rasparlas con la uña. Esta vez Elia llevaba preparada su cámara para fotografiar la seta.





Después de lavarnos bien las manos en el Barranco Piero, tras manipular la "seta mágica", y echar un buen trago de agua, enseguida llegamos a la Era Gurrillón. Buena atalaya desde donde observar el valle, da igual hacia el norte que hacia el sur, de una manera muy diferente a lo habitual. Y lugar desde donde nos encauzamos por la senda de la Faja Beatorre.




Se trata de una senda casi desconocida y su uso se restringe a la práctica cinegética como pudimos comprobar al poco de arrancar. Hace unos años se recuperó del olvido gracias a las "pistas" que dió Juan José López, que ya no está entre nosotros, y me apetece recordar, ya que sin sus indicaciones la recuperación hubiera sido un imposible. Era el típico camino que todo el mundo sabía que estaba "por ahí", pero que nadie era capaz de concretar el trazado como él hizo.




Tras unos años de abandono incomprensible, el Parque Natural ha decidido repasarla, tras la insistente solicitud de AND Turismo Rural, Club de montaña Linza y Casa Baretón. Las posibilidades de la senda son muchísimas y la recuperación patrimonial es palpable. Solo falta que quien tiene que dar el paso definitivo para valorarla como se debe, al igual que el resto de senderos del valle, lo haga. 




Disfrutando de uno de los tramos de bosque más espectaculares del valle, llegamos al puente de Salas. Se trata de un puente colgante sobre el Veral que a Elia le hace especial ilusión cruzarlo por su balanceo. Decidimos comer algo antes de cruzarlo, lo que dio pie a que Elia lo recorriera varias veces entre bocado y bocado.




Tras el bocado y cruzar por última vez el puente pasamos por la Borda Ostias y decidimos remontar el valle por su orilla geográfica izquierda siguiendo el camino viejo de Ansó a Zuriza. Hace unos cuantos años este camino también estaba sucio y en desuso. Fue el antiguo Consorcio de Los Valles quien decidió recuperarlo, señalizarlo y divulgarlo. Hoy en día es un camino transitado por mucha gente ayudando notablemente a su mantenimiento.




Elia disfrutaba observando el recorrido realizado desde la otra orilla del río y le parecía mentira que hubiéramos podido pasar por esas zinglas, barrancos y espesuras.




A la altura de la Borda Saletas, donde el Barranco Marcón desemboca en el Veral, el camino viejo de Ansó a Zuriza se solapa con la carretera. Aunque a Elia no le convence lo de caminar por la carretera, me dice que le ha gustado mucho la vuelta y para hacer más llevadero el tramo carretero me invita a hacer el avión, ya que así se nos pasará muchísimo más rápido el trozo asfaltado hasta Zabalcoch.