El pasado 26 de octubre y para disfrutar de los senderos del Valle de Roncal, me desplacé hasta Roncal para recorrer el camino que lo une con Garde. El objetivo era pasar un agradable rato por el monte.
La salida desde
Roncal se hace por la
Ermita de la Virgen del Castillo. Según indica en los carteles interpretativos, ésta está ubicada sobre las ruinas de un antiguo castillo, de ahí su nombre.
Después de recorrer unos cortos tramos de pista forestal, definitivamente me adentré por sendero, siempre bien señalizado, hacia la antigua
Villa de Nabarzato. En un suave, pero continuado ascenso por un fresco "paco" (umbría), llegué a una loma que daba vista a la
Sierra de San Miguel y al valle adyacente que forma el río
Gardalar y que fluye perpendicular al
Valle de Roncal.
La pendiente se suaviza y, entre la vegetación, se visualiza la
Ermita de San Sebastian de Nabarzato, también bien indicada por un cartel bien majo.
Aunque de la antigua villa no quedan nada mas que unas pocas ruinas de casas y muros, la ermita está muy bien conservada. También hay un panel donde detalla interesante información tanto de la ermita como de la villa.
El descenso hacia
Garde es bastante directo por un cerro que seguro que tiene nombre y desconozco. Lo que sí que encontré fueron abundantes "arañones" (endrinos). Esos debieron sobrar para hacer pacharán, ya que este año ha sido de abundancia.
Un buen trago de agua en la fuente que hay junto al conocido
"nogal de Garde", me refrescó lo suficiente para tomar el camino de vuelta por el mismo sitio. Durante el recorrido de vuelta, disfruté de uno de los espectáculos más interesantes de la naturaleza, la migración de las grullas. Estas aves recorren miles de kilómetros todos los años para pasar el invierno en la península y tenemos la suerte de poderlas observar por estos lugares en su bajada desde los países nórdicos y también en su retorno primaveral hacia sus lugares de cría deshaciendo el camino, como lo estoy haciendo yo hoy. La diferencia más notable es la distancia y la duración en el tiempo.
Desde la Ermita del Castillo la visión de la localidad de Roncal resulta de lo más interesante, incluidas las reivindicaciones, que en mi opinión deberíamos encontrarlas en todos los lugares.
Un paseo de "DIEZ" para pasar un buen rato con la naturaleza y el patrimonio combinados de la manera mas genuina.
Track del recorrido