lunes, 16 de diciembre de 2024

Pass Aran

 El pasado 27 de agosto nos fuimos con Elia hasta el Valle de Arán para realizar mano a mano la travesía "Pass Aran" en los cinco días siguientes. Llegamos por la tarde al Refugio de Montgarri con tiempo para instalarnos, preparar la mochila para los días siguientes e incluso nos dio tiempo de tomar una buena cerveza antes de la cena.


Etapa 1 Refugi Amics de Montgarri-Refuge des Estagnous


El día 28 empezamos la primera caminata de la ruta de cinco días. Después de una buena cena en Montgarri nos levantamos pronto para desayunar y salir con buena temperatura. Pasado el bonito Còth dera Solana nos dirigimos al norte en busca de la frontera con Francia perdiendo de vista el valle del Noguera Pallaresa


 

Pasado el Port de la Gireta y ya en terreno francés empezamos a alucinar con el espectacular paisaje que nos tocaba recorrer. Ibones encajonados como el Estanh Long y escarpados descensos para llegar a otro ibón, el Estanh Redon, nos animaban a continuar.



Una fuerte remontada para terminar la jornada en el Refuge des Estagnous nos permitía disfrutar otra vez de las zonas por las que habíamos pasado.




Después de un buen descanso y una buena cena en buena compañía nos tocó disfrutar de un espectacular atardecer desde la misma puerta del refugio.




Etapa 2 Refuge des Estagnous-Gite d´Etape Maison Du Valiere


La segunda etapa se caracterizaba por un fuerte descenso. Nosotros tratamos de compensar esta situación subiendo al Mont Valier a primera hora del día. Aunque hay que bajar al refugio para volver a remontar hasta el Col de Pécouch el pico merece, y mucho, la pena si te coincide, como a nosotros, una buena meteorología que permita disfrutar de las impresionantes vistas.
 



La remontada desde el refugio vuelve a merecer la pena para iniciar el largo descenso hasta el fondo del valle. Recorrer un suelo de granito, rasgado por los hielos de un antiguo glaciar es algo fuera de lo normal y si lo completas con los ibones del fondo de la cubeta, Etang d´Arauech y Etang de Milouga, ya es un completo.



Después de esto, un rato de "llaneo" por pastos de ganado antes de empezar un vertiginoso descenso hacia el bosque, que justo nos protegería de los chaparrones anunciados y que nos hicieron alucinar por los senderos verdes, bajo las hayas y abetos, en un bosque de cuento.



La llegada a la Maison du Valiere, resulto muy agradable por el entorno, el alojamiento y el trato recibido.




Etapa 3 Gite d´Etape Maison du Valiere-Gite d´Etape d´Eylie


La tercera etapa podría considerarse la mas dura de la ruta. Cruzar a la brava dos valles en el pirineo francés es lo que tiene. Un perfil con dos jorobas prácticamente iguales que hay que recorrer, si o si.



La ventaja es que las faldas de las laderas son bosques frescos y preciosos que se aprovechan al máximo. La salida a los cerros resulta impactante ya que te permite ver perfectamente lo que has hecho y lo que te queda.



De nuevo nos tocó remojarnos por la tarde con un buen chaparrón en la bajada hacia Eylie. Los collados los pasamos sin problemas de ningún tipo. Nos habían avisado de la compañía de mastines con el ganado para protegerlo de los abundantes osos que hay por la zona, y que estos defendían el ganado con cierta agresividad. Observamos de lejos por donde iba el ganado y aunque no hizo falta, también habíamos localizado pasos alternativos para esquivarlo si fuera necesario.



Eylie merece un comentario aparte. Nos pareció un lugar auténtico, como sacado de un cuento. El lugar, las casas, las calles, los tejados de pizarra, la frondosidad de la vegetación que le rodea, las pendientes praderas, las bordas, la combinación de la piedra y la madera en las casas, ...una pasada. El refugio, una casa mas y el comedor, aparte, un buen lugar para disfrutar de una buena cerveza, una cena o el desayuno. 




Etapa 4 Gite d´Etape d´Eylie-Refuge de l´Etang d´Araing


Mientras que en las etapas anteriores, aunque nos habíamos mojado, habíamos librado de los aguaceros serios, en esta, al poco de salir tuvimos que tirar de capa. 
Se trata de una etapa corta en distancia pero con un aliciente en forma de ruinas de antiguas minas. En la zona hay abundante información para entender todo el tinglado allí montado y abandonado.




Conforme avanzábamos la lluvia aflojó y finalmente paró del todo antes de llegar al Col d´Araing. En este punto, mientras echábamos un rápido bocado a resguardo, colocamos las capas y la ropa mojada estratégicamente para que el viento del collado la secara sin que saliera volando. El truco funcionó y la ropa se secó en un pis-pas.



Viendo que el tiempo había mejorado decidimos subir al cercano Pica deth Ar y así alargar un poco la etapa. Mereció la pena por las vistas que allí había. Incluso se distinguían hacia el noreste y en el fondo del valle núcleos urbanos que supongo serían Sentein y Bonac. De serlo, son las localidades por las que hay que pasar para llegar por carretera hasta Eylie que era de donde habíamos partido por la mañana y que tan buen recuerdo nos había dejado.
.


Finalmente descendimos hasta el Etang d´Araing donde se encuentra el Refuge de l´Etang d´Araing. Se trata de un refugio de la federación francesa y en donde si te hacen descuento con nuestra tarjeta de federados. El ibón está encajonado y las laderas resultan imponentes. Con Elia buscábamos un posible descenso con esquís por semejantes laderas y no resultaba sencillo trazar una bajada clara.




Etapa 5 Refuge de l´Etang  d´Araing-Refugi Amics de Montgarri


La previsión meteorológica para la etapa más larga de la ruta no era nada buena. Se preveía una bajada de temperaturas, que no nos preocupaba, pero si que resultaba más incómodo para caminar ligeros la lluvia constante que se pronosticaba.




Aunque salimos con capa, pronto la pudimos quitar. El cielo estaba amenazante pero nos dejaba avanzar a buen ritmo con la frescura pronosticada. No nos fiábamos y seguíamos con las fundas en las piernas. Cruzamos la frontera por el Portilhon d´Albi y enseguida llegamos al Estanh Long de Liat y el tremendo valle que fluye hacia el sur. Había que recorrerlo casi todo por su ladera izquierda, orográficamente hablando, sin perder mucha altura y paralelos a la frontera con Francia hasta llegar al precioso Lac de Montoliu.




Contra todo pronóstico el tiempo iba mejorando, habíamos decidido acertadamente quitarnos también las las fundas para caminar más cómodos. Tras la última remontada al Còth de Montoliu solo restaba bajar el valle que nos llevaría hasta el Noguera Ribagorzana que es desde donde habíamos partido cinco días antes. La previsión y el tiempo real que tuvimos, hicieron que termináramos la etapa con menor tiempo del previsto. 


Caminamos bastante ligeros toda la jornada suponiendo que la lluvia pronosticada nos frenara, pero como no llegó en ningún momento rompimos todas las previsiones y llegamos a Montgarri mucho antes de lo previsto. Lo celebramos con una buena cerveza y una buena comida antes de partir hacia Ansó con la faena hecha.


Ruta de lo más recomendable, exigente en lo físico y tremendamente interesante en lo paisajístico. Bonito Pirineo


sábado, 16 de noviembre de 2024

Circular al Bisaurín. Ascenso por su cara norte y descenso por la normal

 El pasado 29 de julio nos fuimos con Elia hasta Lizara para subir al Bisaurín. La previsión meteorológica en aquellos días era de calor y calima, así que decidimos madrugar con la intención de terminar la actividad hacia el mediodía.




Nos pusimos en marcha sin pérdida de tiempo y nos fuimos hacia la Plana Mistresa con la intención de ascender el pico realizando una buena circular. Ascenderíamos por su cara norte y descenderíamos por la habitual cara sur. 




Pese al calor reinante, a lo largo del mes de julio las temperaturas no habían destacado hasta el momento por ser altas. Esto junto a las nevadas tardías del invierno y primavera hacía que nos encontráramos con neveros considerables dirigiéndonos hacia el Collado de Secús, antes de realizar el giro al sur que nos llevara hacia el característico Collado del Baste.




Remontando los últimos metros hasta la cima del Bisaurín, observábamos como la calima predicha hacía acto de presencia y dificultaba la visión de los abundantes picos que se pueden localizar desde la atalaya en la que nos encontrábamos.




Sin perder tiempo tampoco en la cima, salvo un trago de agua y un rápido picoteo, seguimos nuestra ruta hacia la cara sur en busca del Collado de Lo Foratón. No corrimos en el descenso, pero bajamos ligeros completando la actividad como habíamos previsto.


Al mediodía estábamos tan a gusto en el Refugio de Lizara tomando una caña. El calor empezaba a apretar pero nosotros solo teníamos que ir hasta Ansó para comer con la faena hecha. Una bonita vuelta a uno de los clásicos de los Valles Occidentales totalmente recomendable.







jueves, 17 de octubre de 2024

Taillón con esquís de travesía

 El pasado 26 de mayo nos fuimos con Peyo y José Luis al Taillón. Partimos el día anterior desde Ansó y llegamos al Col de Tentes donde cenamos y nos metimos en los sacos en una tarde despejada. La noche fue ventosa y cuando nos levantamos ya veíamos que alguna nube aparecía tapando las buenas vistas de la norte del Taillón con las que nos habíamos acostado la tarde-noche anterior.





Después de desayunar, porteamos el trozo llano que separa el aparcamiento del Col de Tentes del Puerto de Bujaruelo y allí calzamos los esquís.




Dirigiéndonos hacia el Col de Sarradets ya nos dimos cuenta que el viento de la noche y el nublado, que iba y venía, no habían permitido un rehielo como podíamos esperar. Incluso en el tramo empinado y en sombra previo al collado no hizo falta ni sacar las cuchillas.




José Luis consiguió a "buen precio" una botella de agua en el Refugio de Sarradets, no llevaba agua y resultó un "o lo tomas o lo dejas". Con el tema del agua resuelto, encaramos el ascenso a la Brecha de Rolando donde Peyo nos aseguró que iba a trazar una buena y suave huella ...




...hasta él terminó protestando por su trazado salvaje. Las risas que nos echamos compensaron la pendiente y el ambiente nublado, eso si, subimos en un pis-pas.




Pasada la Brecha de Rolando paramos a echar un bocado y a comentar las mejores jugadas hasta ese momento. Desde allí pudimos apreciar la cantidad de nieve que aún había en la cara sur, hacia el Circo de Cotatuero y todas las partes altas de Ordesa.




Entre la niebla íbamos ascendiendo hacia el objetivo. Había ratos que se abría y otros que no nos veíamos entre nosotros. Cuando llegamos a la cima del Taillón, más de lo mismo. Esperamos un rato para ver si los claros ganaban, pero al final descendimos con la misma meteo que con la que habíamos subido.




La nieve se mantenía aceptable en la parte más alta, pero enseguida nos enfrentamos a la nieve húmeda que habíamos visto toda la mañana. Solo la pendiente favorecía los giros y al llegar a Sarradets veíamos y escuchábamos como el Circo de Gavarnie era un continuo caer aludes por todos los lados con un sonido atronador que no invitaba a quedarse allí mucho rato. Por lo demás, un tremendo y majestuoso espectáculo de la naturaleza.


Pasado el Col de Sarradets y encarando el tramo de llaneo hasta el Puerto de Bujaruelo continuaban las coladas que caían de la cara norte del Taillón. Alguna hubo que esquivar y alguna otra cederle el paso, pero llegamos contentos con el día que habíamos pasado los tres y con el mejor de los ambientes.




Track del recorrido