viernes, 23 de octubre de 2026

Circular desde Fago. Algaraieta

 El pasado 29 de agosto y aprovechando una ligera tregua de temperaturas, decidí dar un paseo por zonas mas bajas del valle. Hacía tiempo que no apetecía caminar por estas zonas debido al calor extremo que estábamos pasando a lo largo de todo el verano, pero un cambio "a cierzo" me permitió atreverme a hacerlo en el entorno de Fago. 




Partí por la pista de la Tejería de Fago, por donde entra el GR hacia Algaraieta, pero poco después lo abandoné para subir por otro cerro. 




El camino que tomé, lleva hasta la muga de Navarra y continúa hacia la Sierra de San Miguel, pero en una loma cogí otro camino que faldea la punta de Algaraieta, para, en la Borda Chaime, retomar el GR. Las vistas son alucinantes y la sensación de estar metido muy adentro en el monte, resulta reconfortante.




Desde el collado remonté hasta la cima de Algaraieta, como aquel que dice por cumplir, aunque como  siempre, cuando se llega te das cuenta de que merece la pena. Además pude observar que desde la parte navarra se ha llegado con la señalización.




Otra vez en el collado y siguiendo la misma rutina que llevaba (y el mismo rumbo) seguí faldeando montes por caminos poco transitados. En las zonas de bosque se disfruta de la traza de estos antiguos caminos y de los sonidos producidos por la fauna, desde el gruñido del jabalí o el ladrido del corzo, hasta el tamborileo de los picapinos o la alarma del arrendajo, y en las zonas despejadas las vistas pueden alcanzar zonas insospechadas. Desde la Canal de Berdún, pasando por la Foz de Burgui, llegando hasta el Ori, observando Tresveral, Peñaforca, Castillo de Acher, Bisaurín, macizo del Aspe, hasta Collarada, dando un giro sobre ti mismo, alucinante.




Antiguas bordas hacen recordar la relación que durante tantos cientos, e incluso miles de años, el hombre ha tenido con la naturaleza. Lamentablemente hoy estamos muy alejados de esa relación.




La pista de Val d´as Fuens no se hace pesada, ya que la sombra de los abetos ayuda a ello. Antes de salir a la carretera cogí otra senda para llegar a Fago, donde la vista de la Peña Zelún me indicaba que ya estaba cerca de completar el paseo.



Una ruta preciosa que no requiere mucho esfuerzo y que te adentra en el monte de la manera mas amable a través de senderos poco habituales y donde el disfrute en plena naturaleza está garantizado.



Track del recorrido


martes, 29 de septiembre de 2026

Puente de Labati-Corralones

 El pasado 11 de julio, y escapando del calor, me acerqué hasta el Valle de Aragüés del Puerto-Jasa para dar un paseo. En un entorno mágico donde las bordas, los prados, los muros y el bosque se combinan a la perfección bajo la mole del Bisaurín o las paredes de Gabas vigilantes.




El inicio del camino se toma en el mismo Puente de Labati por una pista forestal y está señalizado con carteles del Parque Natural de los Valles Occidentales (S7), aunque por el camino aún podremos encontrar una antigua señalización del extinto "Consorcio Socieconómico de los Valles" (SV5) y anterior al citado parque.




La pista forestal del inicio va dando paso a un camino donde predomina la sombra, justo lo que buscaba para escapar del calor reinante. Pinos, abetos, hayas, arces, avellanos, tejos, tilos, bojes,... forman un bosque mixto que en otoño puede resultar explosivo por la variedad de colores que ofrece.




Aunque la mayoría de los prados y sus muros están al otro lado del río, junto al camino, también se van encontrando muros y vestigios de los usos tradicionales como en el resto del pirineo.




Incluso cualquier abrigo en una gran roca, por escondido que esté, demuestra la interacción del hombre generando un ecosistema antropizado.




También los frutos del bosque parece que han adelantado su fructificación por el calor acumulado hasta la fecha.




Aunque el track lo paré al llegar a Los Corralones, y no soy partidario de caminar por asfalto, decidí volver por la carretera. El lugar bien lo merece, los prados todavía en uso, asociados a la ganadería extensiva hacen que la bajada por la carretera sea una auténtica delicia.


Observar estos prados, sus bordas y sus muros, generando un paisaje mosaico es algo impresionante. Un paisaje generalizado en el pirineo durante miles de años, que está en serio peligro de extinción, pero que en esta zona se mantiene por el uso. ¿Hasta cuando?



Track del recorrido




miércoles, 12 de agosto de 2026

Circular a la Hoya del Portillo desde el Refugio Belagua

 El pasado 5 de Julio tuve la posibilidad de darme una vuelta por el monte. Decidí acercarme a Belagua y desde el Refugio Angel Olorón partí para realizar una bonita circular. La previsión era de altas temperaturas, así que la opción de realizar buena parte del recorrido por bosque parecía indicada para la jornada.




Las previsiones meteorológicas fueron acertadas, pero la decisión de esconderme en el bosque también. Las potentes hayas del recorrido favorecían, y mucho, para caminar más fresco y cómodo.




Cuando ya salí a la zona despejada, el sol se dejaba notar con respecto a la frescura de la sombra, pero la cota por la que me movía también aliviaba la temperatura.




Los prados rodeados de roca y pino negro son el paisaje que rodea el entorno. El juego entre collados y vaguadas no paraba de repetirse.




La referencia de la cara norte de la Paquiza de Linzola sirve para orientarse y cuando se va cogiendo altura y entrando en el término ansotano, las vistas de la gran extensión kárstica de Larra, salpicada de pino negro, no deja indiferente a nadie. El contraste entre ese glaciar pétreo y las suaves zonas de pasto también son para destacar. 




Mientras que hasta la Hoya del Portillo había seguido el GR, para completar la circular tomé un antiguo sendero que "bucea" entre el laberinto pétreo y que cada vez se nota menos por el poco uso que tiene.




Abundante roca gris azulada, caliente y cortante combina con curiosa flora alpina. La senda resulta áspera, pero la soledad de la zona se agradece.




Terminando el recorrido otra vez por bosque, en el que se agradecía la sombra de nuevo, llegué al Refugio de Belagua para completar una circular preciosa por un entorno diferente y entretenido.