miércoles, 12 de agosto de 2026

Circular a la Hoya del Portillo desde el Refugio Belagua

 El pasado 5 de Julio tuve la posibilidad de darme una vuelta por el monte. Decidí acercarme a Belagua y desde el Refugio Angel Olorón partí para realizar una bonita circular. La previsión era de altas temperaturas, así que la opción de realizar buena parte del recorrido por bosque parecía indicada para la jornada.




Las previsiones meteorológicas fueron acertadas, pero la decisión de esconderme en el bosque también. Las potentes hayas del recorrido favorecían, y mucho, para caminar más fresco y cómodo.




Cuando ya salí a la zona despejada, el sol se dejaba notar con respecto a la frescura de la sombra, pero la cota por la que me movía también aliviaba la temperatura.




Los prados rodeados de roca y pino negro son el paisaje que rodea el entorno. El juego entre collados y vaguadas no paraba de repetirse.




La referencia de la cara norte de la Paquiza de Linzola sirve para orientarse y cuando se va cogiendo altura y entrando en el término ansotano, las vistas de la gran extensión kárstica de Larra, salpicada de pino negro, no deja indiferente a nadie. El contraste entre ese glaciar pétreo y las suaves zonas de pasto también son para destacar. 




Mientras que hasta la Hoya del Portillo había seguido el GR, para completar la circular tomé un antiguo sendero que "bucea" entre el laberinto pétreo y que cada vez se nota menos por el poco uso que tiene.




Abundante roca gris azulada, caliente y cortante combina con curiosa flora alpina. La senda resulta áspera, pero la soledad de la zona se agradece.




Terminando el recorrido otra vez por bosque, en el que se agradecía la sombra de nuevo, llegué al Refugio de Belagua para completar una circular preciosa por un entorno diferente y entretenido.







domingo, 28 de junio de 2026

Nocito-San Urbéz-Cueva de San Urbéz

 El pasado 6 de junio se celebraba la carrera por montaña del Tozal de Guara. Me tocó bajar a Elia ya que tenía que acudir para participar. Para pasar la mañana, aparte de "alparcear" por Nocito, me entretuve dando un paseo tranquilísimo por la zona mientras Elia y los demás corrían.




Las casas están muy bien cuidadas en general, al igual que todo el pueblo, pero como siempre, se me van los ojos a los huertos. Es algo que no puedo evitar, mirar como y donde se distribuye la planta, la forma de ponerla, el plan de riego,... me encanta ver como lo hacen los demás, siempre sacas algo en claro. 



Observando la señalización de senderos por la zona, opté por dar un paseo y ascender al Santuario de San Urbéz, nunca había estado allí y no era cuestión de desaprovechar la oportunidad.




Subir con tranquilidad y en soledad permite ver y escuchar cosas que de otra forma se camuflan. Algo que no estoy muy acostumbrado a escuchar es la oropéndola. Allí la estaba oyendo todo el rato aunque no la veía. 
 



Al llegar al santuario entendí por que escogieron ese lugar para ubicarlo. Una zona plana con abundantes campos y mas soleada que Nocito que queda abajo en el hondo, seguro que daba más posibilidades que el resto de localidades.




Desde allí, y después de dar una vuelta a la Iglesia de San Urbéz y todas las edificaciones que la rodean, incluido el cuidado Refugio de San Urbéz, decidí remontar hasta la Cueva de San Urbéz. Dicen que este hombre vivió en ese abrigo de roca alguna temporada. No se como serían sus condiciones, pero lo que sí es seguro que disfrutaba de unas vistas extraordinarias. Toda la planicie del santuario a sus pies y la altiva cara norte de Peña Guara enfrente. 




Me entretuve buscando y localizando los cuatro cruceros que imagino que rodeaban lo que era el paraje del Santuario, además de observar algún otro crucero diferente que supongo haría referencia al entorno de la iglesia, ???.
 Antes de volver también pude alucinar con el Quejigo de San Urbéz, un bicharraco de edad estimada sobre los 400 años y catalogado como árbol singular. 


Comencé a bajar por la carretera pensando en que quizá podría completar una circular y no repetir camino de vuelta, pero pronto me cansé del asfalto y en el momento que el camino cruza la carretera, lo cogí para bajar a Nocito por el mismo camino de subida. Tuvo su recompensa porque de bajada volví a escuchar a la oropéndola y no solo eso, finalmente pude verla cruzar volando. 


Yo había completado una mañana de lo más entretenida y Elia también había hecho la faena, así que todos contentos con un día redondo.




Track del recorrido

lunes, 25 de mayo de 2026

Mallo Lacherito con esquís. Ansó

 El pasado 21 de marzo, salió un día precioso. Sin esperarlo, me encontré con la posibilidad de ir a esquiar, y aunque no tenía la opción de ir acompañado, decidí intentar disfrutar del día por el Mallo de Lacherito con los esquís.



Pese a que en la solana la nieve escaseaba, el ascenso por el Barcal de Linza siempre es una garantía para evitar cualquier porteo. 



Como también es habitual, la umbría de la Foya Manaté estaba dura y en la larga diagonal que la recorre, me tocó descalzar los esquís y poner crampones.



Al dirigirme al puerto ganadero de Plana Diego, los espesores de nieve eran considerables. Aunque nada especial si no viniéramos de unos años tan pésimos en cuanto a cantidad de nieve se refiere. También pude observar que el corredor norte del Chinebral estaba bien cubierto, hasta el punto de que el bloque empotrado por donde alguna vez he pasado por debajo, estaba totalmente enterrado y ni se veía. 



Entre la nieve, el día y las vistas el día estaba asegurado y ascendí la pala somital ligero, con ganas de llegar a la punta.



El hecho de no encontrarte a nadie por la zona es un valor añadido a una aventura como esta y aún siendo consciente de los riesgos que se corren (incluso por exceso de confianza), días como estos no se cambian por nada.



Una pareja de quebrantahuesos también me decían que estaba en lo cierto. Después de este extra, y manteniendo la prudencia, disfruté de un maravilloso descenso por una nieve que fue transformando lo justo para facilitar la bajada. Todo un disfrute por los montes de casa.