martes, 27 de enero de 2026

Ansó-Urzainki

 El pasado día 11 de octubre, salió un día otoñal precioso. No había que desperdiciarlo. Salí temprano de casa con la intención de llegar a Urzainki hacia el mediodía. Después ya solucionaría lo de la vuelta. Alguien tendría que venir a buscarme, pero por la hora prevista de llegada, el gancho perfecto era invitar a un vermú al que viniera a por mi.




Pese a tener en el Valle de Ansó unas espectaculares masas forestales, el abandono absoluto dificulta en gran medida el disfrute de estos parajes. Menos mal que con la excusa de la instalación de una antena de telecomunicaciones para emergencias (creo) se ha reabierto una antigua pista abandonada y podemos adentrarnos en la zona de manera relativamente cómoda.




En la Punta Forato que es como conocemos en Ansó a la cima donde está instalado un vértice geodésico con el nombre de Calveira, las vistas hacia todos los lados resultan espectaculares. En todas las orientaciones que miremos encontramos monte y monte para recorrer. Lástima que en la parte aragonesa los caminos estén impracticables por el abandono comentado y eso que pertenecemos a un Parque Natural, donde se supone que el Gobierno de Aragón gestiona la conservación de Habitats Europeos como corresponde a la Red Natura 2000. Lástima que esto sea solo sobre el papel.




Curiosamente al observar la parte navarra del Valle de Roncal, que en su día se negaron a ser Parque Natural, vemos que sus caminos y pistas están limpios y cuidados. Que existe una gestión forestal acorde a los tiempos, que se aplican medidas para la conservación de los Habitats como corresponde, es decir, no solo sobre el papel, generando así un desarrollo sostenible en la zona, que genera puestos de trabajo y se mantiene una interacción entre el hombre y la naturaleza manteniendo la biodiversidad que en nuestro valle estamos perdiendo a pasos agigantados.  





El descenso por amplias lomas de pasto muy ricas en dicha biodiversidad, y mantenidas a fuerza de trabajo, de la misma manera que en su día se robaron al bosque,  me permitieron disfrutar de un descenso cómodo.




Desde la Punta Barrena me despedí de las vistas amplias de horizonte, a partir de allí mandaba el bosque y la sombra se agradecía, ya que aunque era octubre, el día era soberbio y el sol apretaba.
 


El olor a los pinos recién cortados, es algo que los vecinos de Ansó que hemos tenido alguna relación con el monte, reconoceremos allá donde estemos y recordaremos el recurso importante que fue en el valle a lo largo de su historia, desde que el hombre apareció por allí antes de la época megalítica.
La vuelta la solucioné como había planeado y, después de un buen vermú, llegamos en hora a comer a casa habiendo pasado una mañana maravillosa.




viernes, 19 de diciembre de 2025

Dozola desde Matamachos. Garde

 El pasado domingo 5 de octubre amaneció un día desapacible en Ansó. Poco a poco la nubosidad fue quedándose relegada a la cabecera del valle. Pese a que enseguida se despejó, no apetecía adentrarse en las "tinieblas" que se veían por arriba.




Entre tanto titubeo, la mañana iba avanzando. Al final me acerqué con el coche hasta el alto de Matamachos y me adentré por el bosque hacia Dozola.




Al principio el camino sigue la divisoria entre Ansó y Garde, hasta lo que nosotros conocemos como la Collada Marianico. Desde allí tenemos las opciones de acercarnos hasta la ermita de Puyeta, remontar hacia la Collada Repatauda para después bajar a Fago o la opción de acercarnos hasta la Collada de Dozola para, o bien subir a la punta, o bien bajar a Garde.




Como ya no había disponibilidad de mucho tiempo por las dudas matutinas, la opción elegida fue la de adentrarme en territorio gardacho hasta la Collada de Dozola y remontar hasta la Punta de Dozola para volver por el mismo camino.




El recorrido es muy suave en cuanto a pendiente se refiere. Solamente el ascenso desde la Collada de Dozola hasta la punta se puede considerar algo mas exigente en esfuerzo. Desde luego que merece la pena por las vistas hacia todos los lados. 




Ver Burgui y Fago y todo el monte que les rodea, intuir la localidad de Garde debajo de la ermita de Zuberoa bien a la vista. Intuir también la localidad de Ansó a las faldas del Pueyo Segarra y pensar en que si la divisoria con Francia no estuviese encapotada veríamos desde el Ori hasta Collarada permite considerar este discreto pico como un mirador de primer orden en esta zona del pirineo occidental.


Pese a realizar el camino de vuelta por el mismo sitio, el bosque y el cambio de orientación hacen parecer que estemos volviendo por otro sitio diferente. Esto permite disfrutar de un paseo suave y entretenido, ideal para una mañana de domingo en la que no sabes muy bien que hacer y no dispones de demasiado tiempo. 






viernes, 28 de noviembre de 2025

Isaba-Urzainki. Valle de Roncal

 El pasado 4 de octubre me acerqué hasta Isaba, la población situada mas arriba en el curso del Río Esca dentro del Valle de Roncal, con la intención de dar un corto paseo matutino por los maravillosos bosques del valle vecino.



La idea era recorrer el tramo de Camino Real entre las localidades de Isaba y Urzainki, señalizado con marcas de GR rojas y blancas y numerado como GR 321. Este parte desde el aparcamiento de autocaravanas de Isaba en la parte de abajo del pueblo.



El día era muy bueno e invitaba a caminar. De esas veces que ni hace calor ni frío, vamos, ideal para el objetivo que llevaba en mente, que no era otro que el desconectar de todo durante un rato.



En poco rato te plantas en Urzainki recorriendo la margen orográfica izquierda del río Esca, ganando la altura suficiente para disfrutar de unas muy buenas vistas del valle y de lo agreste que resulta en esos tramos.



Como iba solo y no tenía otro coche en Urzainki me toco dar la vuelta por donde había venido. Para nada resultó una incomodidad. El bosque resulta espectacular y parece que estés en otro lugar al recorrer el mismo camino en sentido contrario.




Aunque estoy acostumbrado a recorrer los bosques de esta zona del pirineo, nunca dejan de llamarme la atención los abetos instalados en sus umbrías o pacos como decimos por aquí, (me da igual que sea pirineo navarro que aragonés) tanto en el Valle de Ansó como en el de Roncal.


 Una maravilla recorrer estos senderos en las condiciones de cuidado, señalización y mantenimiento que tienen en este valle, dando valor a su patrimonio y permitiendo un uso interesante y respetuoso para locales y visitantes.




viernes, 17 de octubre de 2025

Circular por Arrako, Valle de Roncal

 El pasado 6 de julio me acerqué hasta Belagua para dar una vuelta por el Barranco de Arrako. Las posibilidades de hacer combinaciones por la zona son muchas, dado el número de caminos limpios y señalizados. 




Cierto es que con todas las opciones me costó decidirme, pero al final me dirigí hacia el barranco para después, una vez pasada la Venta de Juan Pito, remontar hacia Arrakogoiti.




El bosque de hayas resulta espectacular y cómodo de recorrer. Los barrancos, que podrían generar problemas en caso de que el caudal aumentase por lluvias o tormentas, están preparados con unas pasarelas sencillas y funcionales que solucionan perfectamente la situación en caso de darse.




Al llegar a la Venta de Juan Pito, remonté hacia Arrakogoiti por el Cerro de las Latas como había pensado. Remontada algo exigente, pero que se lleva bastante bien. Cuando te das cuenta estas arriba. Antes de llegar al Collado de Arrakogoiti hice un "recto", como si trazara un rumbo hacia la cima del Keleta, evitando la vuelta que supone seguir el trazado del sendero por la zona de Bimbalet.




Allí, las vistas hacia "casa" resultan espectaculares. El Rincón de Belagua en el fondo del valle, contrastan con los afilados picos de Mesa de los Tres Reyes, Petrachema, Mallo de Lacherito y Chinebral de Gamueta.




Unos sarrios, asustados por el paso de un helicóptero, me ofrecieron otro espectáculo al descender a toda velocidad por una barranquera. ¡Lo que faltaba para completar la jornada!.




Faldeando la cima del Keleta entre los límites del bosque, alcancé el Collado de Lapatia, donde elegí descender por la bajada de Larrondo. De nuevo bosque y descenso rápido hasta el punto de inicio.


Una gozada poder elegir por donde caminar y disfrutar de senderos tradicionales bien cuidados y señalizados. Un paraíso para el senderismo.



Track del recorrido