martes, 29 de septiembre de 2026

Puente de Labati-Corralones

 El pasado 11 de julio, y escapando del calor, me acerqué hasta el Valle de Aragüés del Puerto-Jasa para dar un paseo. En un entorno mágico donde las bordas, los prados, los muros y el bosque se combinan a la perfección bajo la mole del Bisaurín o las paredes de Gabas vigilantes.




El inicio del camino se toma en el mismo Puente de Labati por una pista forestal y está señalizado con carteles del Parque Natural de los Valles Occidentales (S7), aunque por el camino aún podremos encontrar una antigua señalización del extinto "Consorcio Socieconómico de los Valles" (SV5) y anterior al citado parque.




La pista forestal del inicio va dando paso a un camino donde predomina la sombra, justo lo que buscaba para escapar del calor reinante. Pinos, abetos, hayas, arces, avellanos, tejos, tilos, bojes,... forman un bosque mixto que en otoño puede resultar explosivo por la variedad de colores que ofrece.




Aunque la mayoría de los prados y sus muros están al otro lado del río, junto al camino, también se van encontrando muros y vestigios de los usos tradicionales como en el resto del pirineo.




Incluso cualquier abrigo en una gran roca, por escondido que esté, demuestra la interacción del hombre generando un ecosistema antropizado.




También los frutos del bosque parece que han adelantado su fructificación por el calor acumulado hasta la fecha.




Aunque el track lo paré al llegar a Los Corralones, y no soy partidario de caminar por asfalto, decidí volver por la carretera. El lugar bien lo merece, los prados todavía en uso, asociados a la ganadería extensiva hacen que la bajada por la carretera sea una auténtica delicia.


Observar estos prados, sus bordas y sus muros, generando un paisaje mosaico es algo impresionante. Un paisaje generalizado en el pirineo durante miles de años, que está en serio peligro de extinción, pero que en esta zona se mantiene por el uso. ¿Hasta cuando?



Track del recorrido