El pasado 29 de agosto y aprovechando una ligera tregua de temperaturas, decidí dar un paseo por zonas mas bajas del valle. Hacía tiempo que no apetecía caminar por estas zonas debido al calor extremo que estábamos pasando a lo largo de todo el verano, pero un cambio "a cierzo" me permitió atreverme a hacerlo en el entorno de Fago.
Partí por la pista de la
Tejería de Fago, por donde entra el GR hacia
Algaraieta, pero poco después lo abandoné para subir por otro cerro.
El camino que tomé, lleva hasta la muga de
Navarra y continúa hacia la
Sierra de San Miguel, pero en una loma cogí otro camino que faldea la punta de
Algaraieta, para, en la
Borda Chaime, retomar el GR. Las vistas son alucinantes y la sensación de estar metido muy adentro en el monte, resulta reconfortante.
Desde el collado remonté hasta la cima de
Algaraieta, como aquel que dice por cumplir, aunque como siempre, cuando se llega te das cuenta de que merece la pena. Además pude observar que desde la parte navarra se ha llegado con la señalización.
Otra vez en el collado y siguiendo la misma rutina que llevaba (y el mismo rumbo) seguí faldeando montes por caminos poco transitados. En las zonas de bosque se disfruta de la traza de estos antiguos caminos y de los sonidos producidos por la fauna, desde el gruñido del jabalí o el ladrido del corzo, hasta el tamborileo de los picapinos o la alarma del arrendajo, y en las zonas despejadas las vistas pueden alcanzar zonas insospechadas. Desde la
Canal de Berdún, pasando por la
Foz de Burgui, llegando hasta el
Ori, observando
Tresveral,
Peñaforca,
Castillo de Acher,
Bisaurín, macizo del
Aspe, hasta
Collarada, dando un giro sobre ti mismo, alucinante.
Antiguas bordas hacen recordar la relación que durante tantos cientos, e incluso miles de años, el hombre ha tenido con la naturaleza. Lamentablemente hoy estamos muy alejados de esa relación.
La pista de
Val d´as Fuens no se hace pesada, ya que la sombra de los abetos ayuda a ello. Antes de salir a la carretera cogí otra senda para llegar a Fago, donde la vista de la
Peña Zelún me indicaba que ya estaba cerca de completar el paseo.
Una ruta preciosa que no requiere mucho esfuerzo y que te adentra en el monte de la manera mas amable a través de senderos poco habituales y donde el disfrute en plena naturaleza está garantizado.
Track del recorrido