viernes, 26 de enero de 2024

Reconocimiento de mugas 2023. Collada Anzaba, Ansó

 El pasado 30 de septiembre se realizó el habitual reconocimiento de mugas entre los ansotanos y sus vecinos franceses. Se trata de realizar la visita hasta uno de los mojones numerados de la frontera entre España y Francia a lo largo del término municipal de Ansó, y entre todos, "dar fe" de que la muga esta en uso y en su lugar correspondiente.




Elia y yo nos unimos al grupo que salió desde Ansó y que se desplazó en vehículos hasta Guarrinza para llegar por el Valle de Lacherito hasta el punto fronterizo que tocaba ese año, concretamente el mojón con el número 274, localizado en el Collado de Lacherito o Collada Anzaba como la conocemos los ansotanos.




En una mañana calurosa para las fechas en la que lo hicimos, pronto alcanzamos el objetivo. La fecha había sido cambiada debido a la alerta provocada a inicio de mes por una DANA que pasó y afectó a gran parte de la península. 




La ventaja del aplazamiento fue sin duda el poder realizarlo en unas muy buenas condiciones meteorológicas, pero tanto para Elia como para mi, fue el hecho de poder asistir. Ya que para la fecha previa estábamos inmersos en otra actividad que nos hubiese impedido acudir al evento.




Como cada año, los encuentros en el lugar indicado de personas de ambos lados de la frontera son agradables y los saludos pueden durar un buen rato. Este año el calor reinante hacía que muchos buscásemos la sombra para llevarlo mejor.




Después, posados, presentaciones de libros y las formalidades plasmadas en firmas de documentos oficiales dan paso al esperado picoteo, donde entre todos intercambiamos lo que cada uno lleva. 




Embutidos, quesos, patés, vinos, postres,... y todo esto lleva a las habituales "cantarulas" en las que hay quien entona mejor y quien lo intenta. Esto siempre es el previo a la despedida hasta el próximo año.




Los franceses se dirigen al norte mientras que los españoles volvemos al sur. Poco a poco vamos bajando y el caluroso día invita a refrescarse, cada uno a su manera. 

Una parada en el Camping de Oza completó un día bien majo por nuestros montes con buena y abundante compañía. 

Hasta el año que viene en la 273