domingo, 19 de abril de 2015

Paseo con esquís por La Pierre Saint Martin-Arette. Soum Cuoy

Sabíamos que el domingo pasado fue el último día de la temporada en la estación de esquí de La Pierre Saint Martin-Arette. Dos días después, el martes 14 decidimos dar una vuelta por allí y disfrutar de la cantidad de nieve que hay en todas sus cotas y sin gente por la estación.
Quedamos en salir de Ansó a las siete de la mañana José Antonio, sus amigos Quique e Ivana, Daniel, Steve y yo para llegar con tiempo al aparcamiento de la estación.




Elegimos para subir la pista "Boulevard des Pyrénées". Muy suave paseo que dando una vuelta nos coloca en la parte más alta de la estación sin apenas esfuerzos.




La suavidad de la pendiente en la subida da para ir charlando tranquilamente. Comentamos la diferencia de paisaje entre lo que vemos y la ascensión del día anterior al Mallo de Lacherito. Hoy todo es más amplio y suave, menos agresivo, sin pasos en los que nos podamos complicar,..., en definitiva, todo mucho más sencillo.





La llegada plácida a la parte más alta de la estación hace que la ascensión al Soum Couy la cojamos con ganas.




Antes de coronar, la nieve se endurecía, lo que hizo que tomáramos las medidas habituales para ir más seguros. Unos optamos por las cuchillas y otros por los crampones pero todos subimos hasta la punta disfrutando de las cornisas habituales que se forman por toda su arista.




En la cima no corría nada de aire, lo que permitió estar un rato sin incomodidades, disfrutando de las vistas y observando el paisaje kárstico que rodea al pico. Quique nos sorprendió con unas gafas de madera que a mi me parecieron espectaculares. Nos comentó que las hacía un amigo suyo y que hay posibilidades de saber más curioseando en su facebook (El bosque de las lunettes).




Mientras Daniel, Ivana y Quique descendían practicando el cramponaje seguro, los que íbamos con esquís empezábamos a disfrutar desde la misma punta.



Un descenso de más de ochocientos metros separaban la cima del Soum Cuoy hasta la base de la estación. Con toda la pista para nosotros solos, disfrutamos de una bajada espectacular hasta el arranque del telesilla "Pas de L´Ours". Allí buscamos una buena sombra para echar un bocado y mentalizarnos para remontar por la pista "Les Palombes" hasta el coche.



Tras poner pieles y remontar la corta distancia que teníamos hasta el aparcamiento despedimos otro buen día de travesía en un entorno diferente y espectacular.






jueves, 16 de abril de 2015

Esquí de travesía en Ansó. Mallo de Lacherito/Punta Plana Diego

El lunes 13 de abril decidimos ir al Mallo de Lacherito. A José Antonio le habían visitado sus amigos Quique e Ivana que se unieron al grupo completado por Daniel, Pablo, Jaime y el que escribe. Quique e Ivana se estrenaban en esto de la travesía en el Pirineo.
El día anterior habíamos estado con Pablo y Aro en Petrachema y eso de salir desde Linza sin portear esquís a estas alturas de la temporada había que aprovecharlo.




Poco a poco fuimos ganando altura entre las hayas y salimos a la Foya Manaté, donde nos enfrentamos a la expuesta diagonal que este año ha dado más de un disgusto. El rehielo nocturno habitual en estos días anticiclónicos de primavera hacían que la nieve en esa zona umbría se encontrase dura.




Mientras unos pasamos con las cuchillas, otros optaron por la seguridad de los crampones para cruzarla. Una vez superado el "paso", realizamos un giro a la derecha que nos permitió entrar en el puerto ganadero de Plana Diego. Zona encerrada entre los murallones del Chinebral de Gamueta y la cota más elevada de dicho puerto conocida en Ansó como Punta Plana Diego. Es lo que habitualmente se conoce como Mallo de Lacherito, aunque la gente mayor de Ansó defiende que tanto el Mallo como el Mallé se encuentran en el valle de Lacherito y no donde se sitúa en la actualidad.




Al llegar a la base de la pala final de la Punta Plana Diego, mientras Pablo, José Antonio, Jaime y yo optamos por subir hasta la punta, Quique, Ivana y Daniel prefirieron esperarnos y disfrutar de las vistas y del día a pie de pala.




Desde arriba observamos todo lo que nos rodeaba y todo gustaba. Veíamos la pala de Petrachema por la que disfrutábamos el día anterior, las vistas hacia Lacherito con aludes de fusión que dejan la tasca al aire también resultaban impresionantes y los murallones del Chinebral y de la Sierra de Alano y Ezcaurri por detrás no desmerecían.




Tras la habitual foto de cima, disfrutamos de una pala espectacular, con una nieve en consonancia con el día y nos juntamos con el resto de la tropa.




Mientras Quique e Ivana se habían defendido subiendo a la perfección, su primer descenso en Pirineos les imponía. Salvados los dos primeros giros, como suele pasar, pasaron a contagiarse del disfrute con los demás. La nieve se mantenía muy bien y el descenso resultó entretenido.




Un poco de cuidado en la diagonal de la Foya Manaté dieron  paso a un entretenido esquí entre las hayas que nos colocó en la pista de esquí de fondo de Linza por donde descendimos hasta la última mancha de nieve, justo enfrente del Refugio de Linza. 



Comentando "las mejores jugadas", unas jarras de cerveza en el refugio pusieron fin a una jornada de esquí en la que no faltaron las risas y el buen ambiente, acompañados de un buen día y una buena nieve. ¿Que más se puede pedir?.




lunes, 6 de abril de 2015

Esquí de travesía en Ansó. Petrachema por el Barcal de Linza.

El pasado jueves 2 de abril me pude escapar con Peyo, Javi y Daniel a dar una vuelta con los esquís. Una buena previsión meteorológica para el día y un buen rehielo que podíamos comprobar en el mismo Ansó por la mañana daban buenas vibraciones. Un café en el bar Zuriza no aclaró las dudas de a donde ir, pero lo que estaba claro era que había que subir valle arriba para aprovechar el día. Una vez en Linza decidimos dirigirnos hacia el collado de Petrachema y una vez allí podríamos elegir entre Sobarcal o Petrachema.




Subimos hacia la Foya de los Ingenieros por la pista de esquí de fondo de Linza. Una vez pasada, entramos en el último tramo de bosque hasta la Foya Manaté. Para atravesar ésta, hay que pasar una diagonal con nieve dura y algo expuesta. Mientras Peyo, Javi y yo decidimos colocar cuchillas, Daniel opta por la seguridad de los crampones y poco a poco los cuatro superamos la diagonal.




Pasado el tramo delicado, la tranquilidad en la ascensión continúa de cara al collado de Petrachema. Peyo optaba por ir al Sobarcal ya que comentaba que hacía tiempo que no estaba, yo comentaba que en que viéramos la pala de Petrachema nos resultaría tentadora, a Daniel le daba igual, no conocía la zona y lo que quería era disfrutar esquiando y Javi con cierta molestia por una incómoda rozadura se adaptaba a lo que decidiéramos.




Antes de llegar al collado de Petrachema, empezamos a encontrar algo de nieve nueva del día anterior. Esto de estar en la divisoria (o incluso al norte de ella) es lo que tiene. Este cambio de nieve empezaba a plantear alguna que otra incomodidad en forma de zueco pero resultaba tentadora de cara a la bajada.




Al final lo previsible se hizo realidad, más pronto que tarde empezamos a atacar la pala de Petrachema. Daniel y Javi comentaron que se reservaban para disfrutar de la bajada sin apurar el ascenso, de forma que subirían parte de la pala sin llegar a la punta.




Mientras, Peyo y yo nos adelantamos para hacer cima. Subí sin cuchillas aunque en las últimas rampas no hubieran venido nada mal. De hecho Peyo terminó subiendo con los esquís en la mochila, después de que un resbalón le hiciera perder unos metros con los consiguientes "juramentos" (y eso que estábamos en Semana Santa).




En la punta de Petrachema entablamos conversación con "uno de Aranda", que iba acompañado de un grupo de cántabros y ya no sé si algún "astur". La conversación resultó muy agradable, fácil y distendida entre todo el grupo. Bajamos la pala detrás de ellos y, al llegar a su altura, nos confirmaron que no les habíamos engañado diciéndoles que la nieve esta en su punto para disfrutar bajándola.




En el collado de Petrachema nos juntamos con Javi y Daniel. Celebramos la esquiada con un buen almuerzo a base de tortilla, chorizo y queso. Con algo de fruta terminamos el tentempié y continuamos con la bajada.




En la Foya Manaté nos juntamos otra vez con el grupo del de Aranda y los cántabros. Entre risas, cachondeo y "buen rollito" bajamos juntos hasta Linza.



Después de sus invitaciones para ir a esquiar a Picos y el intercambio de teléfonos, dimos por finalizado un día muy bueno de esquí y de relación con nueva gente que trasmitía muy buenas sensaciones.