sábado, 9 de febrero de 2013

Punta a Ralla con esquís. Las Foyas, Ansó

Pablo y yo nos decidimos a ir el pasado viernes 1 de febrero a las Foyas. Cogimos el coche y nos acercamos hasta Oza. Por la mañana, ya estaba una retro excavadora quitando nieve de los laterales de la estrecha carretera, en previsión de no quedarse encerrados con las nevadas previstas para esa misma noche. Llegamos al antiguo Camping de Oza y a partir de ahí a foquear hasta Guarrinza por la carretera.

 
 
 
Si miramos al río parece que estemos en abril, ya que hoy apenas a helado y llevamos así toda la semana.
 
 
 
Pasada la Cantalera chesa y al llegar a Guarrinza, cruzamos el Baranco de Lacherito y nos encaminamos hacia el barranco de las Foyas, adentrandonos definitivamente en territorio ansotano. 
 
 
 
Pronto observamos con algo de sorpresa y más tristeza, que a la caseta del Solano Buxe se le ha hundido el tejado.
 
 
 
Aprovechanos la última oportunidad para coger agua y seguimos la marcha por el fondo de valle bien vigilados por Chipeta, Peñaforca y Lenito que nos guardan las espaldas.
 
 
 
Pronto aparece nuestro objetivo a la vista, la Punta a Ralla, y hacia el nos dirigimos sin perder tiempo. En los mapas aparece como Pico Lariste, pero yo siempre he oído "Punta a Ralla", desde que de pequeño me llevaban a coger usones por ahí. Comentando esto con mi amigo Alberto de casa Bizén, que podríamos decir que se ha criado allí cuidando sus vacas, no solo me confirmó el nombre de esta punta, sino que me delimitó las mugas de los diferentes "borregariles" que hay por la zona de Las Foyas con una precisión extrema. Gracias Alberto por tan valiosa información.
 
 
 
 
Cruzando el "borregaril" de a Ralla, nos plantamos en la base del pico casi sin darnos cuenta. Un último apretón para salvar la pendiente final, que se va compensando con las vistas que nos ofrece en cada "vuelta maría" y llegamos a la punta con los esquís puestos, ¡todo un lujo!.
 
 
 
 
En la cima se notaba bastante la llegada del frente anunciado para esa tarde-noche. El aire era frío y el nublado se iba apoderando del cielo. Nos ponemos ropa, quitamos pieles y perdemos poco tiempo ahí arriba.
 
 
Solo restaba disfrutar de la bajada y lo conseguimos gracias a esa temperatura fresca que mantuvo la nieve en bastante buenas condiciones. Tal fue el disfrute que no paramos ni para quitarnos ropa y lo que más puede demostrarlo es que tampoco paramos para comer hasta que no llegamos a Guarrinza.
 
 
 
Eso sí, cuando llegamos al cargue de ganado, la venganza fue terrible en forma de jamón, longaniza, queso, fruta, chocolate, ... había que reponer fuerzas para la remada por la carretera hasta Oza.
 

 
Al pasar por Siresa, paramos para tomar algo y celebrar así sus fiestas en honor a San Blas, antes de seguir camino a casa.
 
 

 
 
 
 

 

 


miércoles, 6 de febrero de 2013

Esquí de montaña en Ansó. Chinebral de Gamueta.

Pablo, Jaime y yo decidimos despedir enero subiendo el jueves 31 al Chinebral de Gamueta. Llevaba desde el lunes sin helar por la noche y desde la salida la nieve estaba húmeda.

 
 
Al poco de arrancar desde el cargue de Gamueta, observamos el rastro de una liebre con la inconfundible forma de sus cagadas, una elipse descaradamente achatada.
 

 
 
Todo el tramo de bosque lo pasamos sin necesidad de quitarnos los esquís, ni siquiera en las barranqueras donde esta acción suele ser habitual.
 
 
 
Nada más salir del bosque nos enfrentamos a la rampa más fuerte del día, que superamos fácilmente al encontrarnos frescos. Al desaparecer el medio nublado que nos acompañó casi toda la jornada, aprovecho para echarle un par de fotos a Jaime en pleno esfuerzo.
 
 
 
Pasadas esas primeras rampas, avanzamos por las extensas lomas suaves que nos acercan a la arista final del Chinebral, ofreciéndonos nuevas vistas de los picos cercanos. Entre ellos destacan el propio Chinebral de Gamueta, la punta más alta del puerto ganadero de la Plana Diego conocido como el Mallo de Lacherito, Petrachema y la Mesa de los Tres Reyes.
 

 

 

Pronto llegamos a la brecha que parte en dos la arista del Chinebral y esta vez, pese al paquetón de nieve que hay, tenemos que quitarnos los esquís para pasarla.
 
 
 
Rápidamente llegamos a la punta en la que perdemos poco tiempo. En ese momento el nublado ha aumentado y preferimos bajarnos rápido, al menos hasta la brecha, para echar un bocado en el resguardo de las rocas.
 
 
 
En un momento que la niebla permite ver un poco más, observamos una grieta amenazadora en una de las caras del Mallo de Lacherito. Eso no nos frena la gana de comer, así que nos colocamos estratégicamente en las peñas de la brecha y, a resguardo del aire, disfrutamos de lo que nos echamos al cuerpo.
 
 
 
Parece que lo hubiésemos solicitado por escrito y nos lo hubieran concedido de inmediato. El sol vuelve a aparecer despachando las nubes para otro lado, con lo que, lo que comemos aún nos sienta mejor.
 
 
 

 
A partir de ahí solo nos quedaba bajar hasta el coche, no sin escuchar lo poco que le gusta a Jaime la nieve húmeda que, pese a su pesadez, nos permitía bajar aceptablemente.

 
 
 
 



domingo, 3 de febrero de 2013

Esquí de travesía en Ansó. Quimboa Bajo por Las Eras

El martes 29 de enero decidimos acercarnos hasta Zuriza y buscar una ruta segura para echar el día. José Antonio se unió a Pablo y a mí para disfrutar por el monte en un día despejado. La mañana del lunes aún estuvo nevando algo, por lo que nos encontramos una fina capa de nieve nueva.

 
 
Decidimos subir por el circuito de raquetas de Las Eras buscando la seguridad del bosque. Todavía nadie había abierto huella por la zona.
 
 
 

El cerro de Pinaré había sido castigado por el aire, lo que nos permitía elegir el recorrido evitando las grandes acumulaciones.
 
 
 
Todo el recorrido que nos quedaba hasta Quimboa Bajo se convertía en un balcón que nos permitía observar gran parte de la zona. Los tres mirábamos con interés toda la zona del Chinebral de Gamueta esperando ver alguna colada de nieve, ya que hasta ese momento no se veía ninguna y la temperatura del día, unido al paquetón de nieve que había, hacían pensar que podríamos ver alguna.
 
 
 
 
Conforme avanzamos José Antonio les echa una foto a unos sarrios que buscaban algo de comida en el lomo venteado de Pinaré. ¡Muchas gracias por mandarme la foto!.
 

 
 
Algún cambio de nieve hizo que José Antonio sufriera con algún incómodo zueco, pero se veía recompensado con las vistas que obteníamos al ir ganando altura.
 
 
 
 
Seguimos observando con interés todo lo que nos permite la vista. Hay mucha nieve por todos los lados y poca huella abierta. A partir de hoy y con las previsiones meteorológicas que hay, podremos pensar en ir probando alguna que otra cosilla.
 
 
 
Todo tiene muy buena pinta, da igual que miremos hacia la Gorreta de los Gabachos o que miremos hacia Chipeta, todo está redondo de nieve.
 

 
 
Una vez en la punta de Quimboa Bajo decidimos echar algo al cuerpo mientras observamos cada vez más coladas de nieve por las laderas del Chinebral.
 
 
 
Comenzamos a bajar y pese a que la temperatura ha subido considerablemente, pillamos una nieve más que aceptable por todos los lomos suaves de Pinaré. Al entrar en el bosque por la bajada del circuito de Raquetas de Las Eras la cosa empieza a cambiar y la nieve cada vez es más pesada. La parte final del bosque se convierte en pura supervivencia. A la pesadez de la nieve se une la necesidad de esquivar las ramas de las hayas dobladas y enganchadas en el suelo. Todo esto provocado por el paquetón de nieve que ha caído.
 

 
Pablo se ha convertido en un auténtico especialista en buscar la salida en los tramos de bosque. José Antonio y yo le seguimos como podemos, no sin algún que otro buen tortazo y los tres salimos a la carretera por fin enteros. Caña merecida en el refugio de Linza y para casa tan contentos.