domingo, 25 de abril de 2021

La Raca con esquís de travesía, Astún

 El pasado 23 de Abril, día de San Jorge y patrón de Aragón nos fuimos con Elia a esquiar a Astún. La previsión para este día era buena, pero para los días siguientes no parecía nada clara con la llegada de la tormenta "Lola", así que había que aprovechar y asegurar con el día.




Ya sabíamos que las condiciones en Astún eran buenas. El sábado anterior habíamos estado con el mismo objetivo en la cabeza, pero desistimos a mitad de camino por el frío que pasamos, así que con el buen tiempo era el momento de retomar y cumplir con el objetivo.




Porteamos apenas cien metros más que la vez anterior y en apenas cinco minutos calzamos los esquís. La ladera de orientación norte está con nieve continua, lo cual contrasta notablemente con su ausencia casi total de las zonas orientadas al sur.




El día tan bueno que hacía con sol y sin frío nos permitió ascender dando una pequeña vuelta por la estación y acercarnos a ver el trampolín de saltos. Aunque Elia ya lo conocía, yo estaba convencido de que pasar al lado de semejante juguete no le dejaría indiferente.




"Jodo que grande, yo no me atrevería a saltar por aquí", comentaba. Tras decirle que, como todo, hay que empezar poco a poco para llegar a tirarse por un trampolín como ese, concluyó que seguía sin convencerle eso de echarse a toda velocidad por semejante tobogán.




Casi sin darnos cuenta nos plantamos en La Raca. A Elia se le hizo corto y me preguntó por la hora que era. Estaba contenta por haber llegado a la punta que apenas una semana se nos había resistido y porque íbamos a llegar a comer a casa y así podría salir con sus amigos que habían venido a pasar el puente de San Jorge a Ansó.




En la cima de la Raca nos entretuvimos un buen rato. Vimos el Valle del Aragón y la estación de Canfranc, Canal Roya y el Pico Anayet muy de cerca. 




La estación de Candanchú también la teníamos a la vista, así como todos los picos de nuestra zona y como no al Midi d´Ossau, que cada vez que lo ve suspira.




Un conocido nos reconoció y después de charlar un rato nos hizo una foto con el Midi de fondo, ¡como no!.




La bajada fue trepidante, con una nieve en su punto y donde aún hubo tiempo de corregir y seguir aprendiendo, pero sobre todo disfrutando.




Un día completo y redondo, en el que nos vengamos del frío y la retirada a mitad de camino de la semana anterior y donde el disfrute subiendo y bajando con los esquís fue total para los dos.










viernes, 9 de abril de 2021

Tuca Blanca con esquís de travesía. Candanchú

 El pasado sábado, 3 de abril, entre faena y faena tuve un rato para irme a esquiar y decidí acercarme a Candanchú. Salió un día despejado, pero el cierzo frío que soplaba, hacía sospechar que la niebla podría entrar en cualquier momento.




Desde el aparcamiento vi una lengua de nieve que en la bajada del Tobazo llegaba hasta pocos metros cerca del coche. Pero yo tenía la intención de bajar por Loma verde y porteé hacia Rinconada para echar un vistazo al paso de la Cueva de los Contrabandistas.




La sensación de ir solo por la estación resultaba extraña, y conforme remontaba, se iba confirmando las sospechas del avance de la niebla que entraba desde el Valle de Aspe francés.




Al rebasar el Paso de Tortiellas y dando vista a la zona de la Tuca veía claro que aún disponía de margen para disfrutar del sol en el ascenso pero empezaba a pensar en un plan alternativo al descenso por Loma verde.




En este tramo alcancé a un par de personas que subían también hacia la Tuca con las mismas intenciones que yo, y ya comentamos que quizá fuese bueno cambiar de planes.




Mientras ellos decidieron quedarse donde llega el telesilla de la Tuca, yo me aventuré hacia la punta de la Tuca, pero ya con la decisión tomada de disfrutar de la bajada por la Tuca y remontar hasta el Tobazo para después llegar por la lengua de nieve hasta el coche.




El ambiente alpino de la zona y las aristas bien marcadas permiten observar claramente por donde va la muga que separa los términos de Aisa y Ansó. La linea de relieve que baja de la cima imponente del Aspe hasta donde me encontraba y continuando hacia la punta de La Zapatilla hacen de muga, de forma que la cima de la Tuca Blanca es compartida por los dos municipios, de la misma manera que el Aspe y La Zapatilla.
 



Las vistas hacia la zona ansotana de Loma verde eran tentadoras pero la decisión estaba tomada y realizaría la bajada por la zona de la Tuca.




Acertada fue la decisión ya que inmediatamente después de disfrutar de la esquiada y justo al llegar a la base del telesilla de la Tuca el sol desapareció del todo. Me volví a juntar con los dos que se habían quedado en la parte alta y juntos remontamos hacia el Tobazo comentando el acierto de la decisión.



Una bajada por el Tobazo, con buena nieve primaveral, aunque con casi nula visibilidad pusieron fin a una mañana entretenida.