sábado, 20 de marzo de 2021

Punta del Rincón de Alano-Zucaca con esquís de travesía. Ansó

 El pasado sábado 13 de marzo quedamos Pablo, Peyo y yo para ir a esquiar. Aunque no estaba muy claro lo que íbamos a hacer, si que sabíamos la zona por donde íbamos a echar la mañana.




Hicimos uso del permiso del Ayuntamiento de Ansó que nos autorizaba a remontar por la pista de Tachera. Es un recurso que siempre hemos utilizado mas avanzada la temporada, pero en los últimos años cada vez lo utilizamos mas temprano.




El hecho de poder llegar con coche hasta las naves de ganado permite subir a Alano rápidamente y aprovechar las condiciones tan buenas del Rincón de Alano.




Después de un pequeño porteo, alcanzamos rápido la nieve, pero en lugar de calzar los esquís nos pusimos los crampones para pasar por el Achar de Alano.




La nieve estaba dura y el día estaba despejado, vamos, un buen día de esquí. Una vez en el Rincón de Alano decidimos subir a la Puna del Rincón.




Al sol y en el resguardo del viento el calor se dejaba notar y la nieve poco a poco iba transformado para disfrutarla en la bajada.



Al ir llegando a la cima, como siempre, las vistas eran chulísimas. Daba igual hacia donde mirases.




Poco tiempo perdimos en la Punta del Rincón de Alano y con una nieve en su punto nos echamos para abajo disfrutando de una muy buena pala. La bajada por el fondo fue rápida, ya que buscando la nieve dura sin transformar, las zonas mas llanas las pasamos con mucha facilidad.




Cuando llegamos abajo, junto a la caseta del Rincón de Alano y su fuente, decidimos remontar hacia Ruzquía para descender por el precioso circo de Zucaca.




Alcanzar la entrada del circo de Zucaca siempre es una aventura. Depende de como esta la nieve podemos llegar sin descalzar los esquis como en esta ocasión, o en otras toca un pequeño destrepe.




En cualquier caso, una vez superada la aventurilla, solo restaba disfrutar del entorno y de la muy buena esquiada.




Y todo eso si se hace en buena compañía y mejor ambiente el buen resultado esta asegurado.


Otro buen día de monte sin salir de casa como aquel que dice. Buen día, buena nieve, buena compañía y mejor ambiente hacen que queden ganas de repetir en que se pueda.




miércoles, 3 de marzo de 2021

Vuelta al Mallo de Lacherito desde Linza con esquís, Ansó.

El pasado sábado, 27 de febrero, salió un día despejado en Ansó. Habíamos quedado Peyo, Aro, Alberto y yo para dar la vuelta al Mallo de Lacherito. Peyo llevaba un tiempo con ganas de hacerla y nos convenció a todos fácilmente para hacerla ese día.




Salimos de Linza con los esquís calzados, aunque ya empieza a escasear la nieve incluso en las umbrías. Un par de pequeños cortes, uno antes de la Foya de los Ingenieros y otro justo al terminar ésta, nos hicieron descalzar los esquís durante unas decenas de metros.




Salvo esos microcortes la continuidad de nieve en todo el recorrido realizado fue completa. Incluso en la diagonal de la Foya Manaté, siempre comprometida. Había nieve, algo dura, pero nos permitió cruzar sin descalzar. Allí algunos optamos por cuchillas, otros nada y otros prefirieron pasar a crampones.




Al ir remontando hacia el Collado de Huerto de Lacherito fuimos observando nieve nueva y coladas en diferentes orientaciones. Pero ya suponíamos que la bajada iba a encontrarse en buenas condiciones por la orientación y por como había entrado el último frente.




En el primer giro ya confirmamos lo que habíamos supuesto, y la crema pirenaica aparecía como siempre. Fácil y cómoda de esquiar facilitando el descenso en esa zona tan empinada.




Disfrutamos del descenso y de las vistas que teníamos dirigiéndonos hacia la Foya de Lacherito




Sin llegar a la caseta, trazamos una diagonal que nos permitió no perder tanta cota y acercarnos a la Collada Anzaba, que es como conocemos en Ansó a la que en los mapas aparece como la Collada del Puerto de Lacherito



En la Collada Anzaba realizamos la segunda transición. Por segunda vez quitamos pieles para disfrutar de otro buen descenso también en su punto. La orientación iba a nuestro favor, siempre pensando en los descensos.



Nieve más pesada nos tocó para asceder desde Ansabere hasta la Collada de Petrachema. Aquí el calor apretaba de lo lindo y nos hizo sudar. 




Bien es verdad que ganando altura y con unas oportunas "boiras", los últimos tramos los subimos más frescos.




Como durante toda la mañana, las vistas acompañaban, y además, eso de ir cambiando de vertientes también ayuda a encontrar entornos diferentes entre los que se haría difícil, si se tuviera que hacer, elegir alguna de las vistas observadas.



La última transición la hicimos rápido porque el viento no era agradable. La esquiada desde el Collado de Petrachema hasta Linza, recorriendo todo el Barcal de Linza puso la guinda a un muy buen día de monte y esquí, combinando algunas zonas poco transitadas con otras más habituales y completando una vuelta de lo más entretenida.