domingo, 12 de octubre de 2014

Circulares por Calveira. Ansó

Fin de semana de preparativos para la "X Marcha Senderista Otoño Valle de Ansó". El próximo domingo 19 de Octubre se celebra la décima edición de este evento arraigado en Ansó.


Como cada año toca hacer la limpieza y señalización de los dos recorridos de los que consta la marcha.





Este año nos ha tocado esquivar los chaparrones que han caído y lo hemos conseguido sin mojarnos.





Además de no mojarnos, hemos disfrutado de las vistas que ofrecen los recorridos. Como el otoño avanza a buen ritmo, seguro que la semana que viene los tonos característicos de esta época del año ganan intensidad creando más aliciente.




Aunque la organización de la Marcha recae en el Club de Montaña Linza, buena parte del pueblo se vuelca en la colaboración para que todo salga bien.




Como siempre, todo esfuerzo tiene su recompensa, y ésta vez no podía ser de otra manera. Además de sentirnos privilegiados en transitar los recorridos y disfrutar del monte como siempre, las lluvias y la época del año, unido a las suaves temperaturas, propician que vayan apareciendo gran cantidad de setas por el monte. Bajamos cargados y con ganas de cenar con la cuadrilla un buen revuelto de caperanes.


Toda la información sobre la Marcha Senderista de este año en Blog del Club Linza 


Tracks de los recorridos:



jueves, 2 de octubre de 2014

Agua Tuerta-Cabretas-Estanés. Ansó

Hacía tiempo que no podíamos salir en familia Elena, Elia y yo. El domingo pasado el trabajo nos lo permitió y aunque la previsión meteorológica no era muy buena, lo aprovechamos. La previsión del tiempo daba una tregua por la mañana y a partir de las dos de la tarde empezaba a jarrear. Aprovechando el permiso para circular por las pistas de Ansó decidimos subir hasta el Achar de Agua Tuerta con el coche y disfrutar hasta que nos diera tiempo.



En una de las guindas del Parque Natural de los Valles Occidentales el sol lucía, e incluso picaba, mientras que nubes negras y gordas amenazaban desde el cielo. Agua Tuerta, como siempre, daba pie a disfrutar tanto a pequeños como a mayores.




Seguíamos avanzando y la situación meteorológica se mantenía según las previsiones. Elia echaba en falta palos, piedras y pendientes. Decía que eso era muy llano. El entretenimiento que encontró era dejar que nos alejáramos avanzando y cuando había cierta distancia, alcanzarnos corriendo, eso si, sin dejar de dar volteretas entretanto.



Cierta envidia provocaba un quebrantahuesos, al menos a mi, que sobrevolaba nuestras cabezas y tan pronto alcanzaba el Achar como daba la vuelta por el Rincón, pasaba de largo el Escalé, aparecía por Gabedallo y volvía por La Cema.



Pasado el río, remontamos hasta la Remoledera donde decidimos echar un bocado. Las nubes eran cada vez más amenazadoras y el ambiente indicaba que nos íbamos a mojar. No obstante Elia insistía en subir al Ibón de Estanés. 




Le comenté la posibilidad de subir rápidamente por Las Cabretas y si no había empezado a llover hasta ese momento, al menos lo podríamos ver. "Vale, pero si no llueve y podemos llegar nos mojaremos los pies".




Tomada la decisión, dejamos a Elena leyendo mientras nos esperaba, ya que su rodilla no se ha fortalecido lo suficiente en el monte durante el verano como para echar a correr si nos pilla el agua, que por otro lado era algo que estaba cantado.



Tras algunas volteretas más, en apenas veinte minutos nos plantamos a la vista del Ibón de Estanés, y como estaba previsto, pero con un poco de antelación las primeras gotas empezaban a caer. Poco o mejor dicho nada, me costó convencer a Elia de la imposibilidad de bajar al Ibón ante lo que se nos venía encima y decidimos dar media vuelta.



Pocos metros pudimos correr hacia abajo, ya que el chaparrón arreciaba y el suelo y las piedras empezaban a encontrarse muy resbaladizos. Tocó ponerse el chubasquero y bajar con cuidado mirando bien donde pisábamos.



Elia corrió al encuentro de su madre para contarle que estaba empapada, que había visto el Ibón y que había notado el calor que salia de una "marmotera" en su mano.


Cruzar todo Agua Tuerta bajo un buen chaparrón no fue cómodo. Elia no paraba de decirme que se le caían los pantalones ya que con el giro de la rodilla en cada paso se le agarraban y le tiraban, y además ¡estaban fríos!. Un cambio de ropa, unido a una buena comida y una buena "cherata" en la caseta del Achar hicieron que desaparecieran todas las incomodidades del remojete y todo quedara en una aventura.






lunes, 29 de septiembre de 2014

BTT en Ansó. Segarra

El pasado sábado 27, ante un sinfín de tareas, encontré un hueco para dar una vuelta con la bici. Tenía ganas de probar la nueva pista abierta en Segarra y allí que me dirigí antes de comer. Al ir subiendo por la carretera observé el Pozo Mancho y ví que estaba realmente tentador, pero las bajas temperaturas de los días pasados, rozando la helada al amanecer, me quitaron la idea de echarme un baño.



Además de las temperaturas más bajas y que los días son más cortos, pequeños rebaños con ovejas pariendo en las cercanías del pueblo, resultan buenos indicadores de que el cambio de estación ha llegado.
Para estrenar la nueva pista, antes hay que coger la pista de Picoya que lleva hasta Archibú y tomar un desvío a la derecha a unos cuatro kilómetros.



No obstante, su reciente apertura no deja lugar a la duda y resulta fácil su localización. aunque no he pillado nada de almuerzo, como siempre, el monte nos ofrece bastantes cosas aprovechables.



El arranque de la pista está muy bien y el piso espectacularmente liso. En breve la cosa empieza a empinarse y hay que empezar a apretar.



Cualquier excusa es buena para tomar un descansillo, las vistas, una foto,...



Rampas exigentes para el que quiera ponerse a prueba. Tan exigentes que llega un momento que para mi resultan imposibles de aguantar y tengo que parar a relajar las piernas. No creo que sean los excesos de la semana anterior en las Fiestas de Ansó, donde las comidas y las bebidas, además de los bailes, fueron los protagonistas. Realmente son duras y uno ya no está para estas exigencias. 



Tras un par de muros espectaculares, donde la misma pendiente permite apoyar el pedal para sostener la bici colocada transversalmente a la marcha, la pendiente se suaviza e incluso hay una pequeña bajada. ¡Menudo engaño!, yo que pensaba que ya se había acabado lo duro me encuentro con otro muro que hace que el ritmo cardíaco aumente considerablemente.



Una vez superada la última rampa, la recompensa no puede ser mejor. Una vez arriba dejé aparcada la bici, y también el casco y la mochila y disfruté de un relajante paseo por la tasca. Se hacía necesario después de la presión acumulada en las piernas.



Ganas tenía también de probar la bajada, así que me puse los "aparejos" y arreando para abajo.



La bajada resulta cómoda por el piso tan liso, pero en los muros en los que antes me ha costado buenos esfuerzos subir, no hay que descuidarse a la hora de sujetar la bici.



Tras las fuertes rampas, en un pis-pas me planté en la pista de Picoya donde los pinos de porte espectacular no pasan desapercibidos.


No sabemos cual será la justificación de la inversión realizada en esta nueva pista, ni tampoco nos queda claro como teniendo tantas pistas forestales descuidadas en el valle se realiza una nueva en la que sospechamos que el mantenimiento no será fácil, pero de momento disfrutamos de ella y pensamos en que este invierno puede resultar un buen recurso para bajar con esquís desde Segarra, por pendiente no será.







miércoles, 24 de septiembre de 2014

Vídeo de escalada. Vía Blasi-Picazo, Alano. Ansó

Jaime se ha currado este vídeo que, en poco más de dos minutos, resume la escalada a la Punta del Achar de Alano por la vía Blasi-Picazo.