sábado, 6 de agosto de 2016

Las Eras todo el año. Ansó


El circuito de raquetas de nieve de Las Eras en Ansó da para mucho. Aprovechando la señalización de los cinco recorridos de invierno, la gente que se la encuentra, se aventura a dar paseos tranquilos y frescos ahora en verano por un bosque joven, sano y en constante formación.




Junto con AND Turismo Rural queremos que el privilegio de unos pocos, de disfrutar de un rincón espectacular de la cabecera del valle, que además está señalizado, pueda ser aprovechado por todo el que quiera y para eso lo queremos promocionar, como uno más de los numerosos recursos del valle, dándolo a conocer.




Pero, ... ¿que podemos encontrarnos en Las Eras?

Como ya hemos comentado, un bosque joven y espectacular en constante creación producto de los aprovechamientos madereros de hace unas décadas. (Se puede consultar más información en la propuesta realizada por Casa Baretón en el año 2010).





En la aparente uniformidad del bosque compuesto principalmente por hayas y abetos, siempre queda lugar a la sorpresa. Una vez metidos dentro del bosque podemos ver como se distribuyen las diferentes especies que acompañan a las principales, eligiendo sus zonas a conveniencia, los olmos, los sauces de montaña y los serbales.



Toda esta distribución está amparada por unas hayas grandes y viejas que las podrán palpar aquellos que suban a la parte más alta. Éstas se quedaron en aquellos aprovechamientos como árboles padre para que ahora podamos disfrutar de lo que tenemos. La lucha entre las diferentes especies y entre ellas mismas por hacerse con su sitio es brutal y salvaje como corresponde a la naturaleza. Y una vez que alguna se apodera de otra, las consecuencias son contundentes. Todo esto resulta sencillo comprobarlo dando un paseo por la zona.




Que decir de las vistas que tenemos en la parte alta y que dan una recompensa al que llega hasta arriba. Espectacular visión de la Sierra de Alano, Ezcaurri, Chinebral, Gorreta de los Gabachos,...




En cuanto a la fauna, no será para nada extraño escuchar el ladrido del corzo, muy abundante junto a ciervos, jabalíes y sarrios, a los que también podríamos sorprender junto con las simpáticas ardillas que juguetean por las ramas con una habilidad extraordinaria. Ahora bien, lo que realmente desborda es la variedad ornitológica. Además de ser una buena zona de vuelo y alimentación de buitres, alimoches y quebrantahuesos, podemos encontrar aves nocturnas como el cárabo. Pícidos como pito real, pito negro, pico picapinos y pico dorsiblanco. Durante el verano hay varias especies de mosquiteros, papamoscas común y cerrojillo y curruca capirotada. Además de carbonero común, carbonero garrapinos, el poco común carbonero palustre, herrerillo común, herrerillo capuchino, pinzón, piquituerto, camachuelo, mirlo, trepador azul, agateador común y norteño, zorzal charlo criando y zorzal común, real y alirrojo en paso.



"Magorías" (fresas silvestres), "chordones" ( frambuesas) y una gran variedad micológica permiten recolección y entretenimiento en los paseos primaverales, veraniegos y otoñales. Espectaculares éstos últimos por el colorido y los tonos que obtiene la zona.

Todo esto está al alcance de la mano paseando por los cinco recorridos solapados y señalizados discretamente con colores verde para la subida y rojo para la bajada que orientan y permiten disfrutar de la frescura del hayedo solo o acompañado, en un paraje poco conocido, pero que seguro que no defrauda a nadie en cualquier época del año.



Los tracks de los recorridos los puedes ver y descargar en los siguientes enlaces:






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