Marcha Senderista

jueves, 14 de enero de 2016

Punta Altiva-Collada Beleis. Ansó

Ayer, viendo que la mañana estaba despejada, decidí dar una vuelta por el monte. Pero en lugar de ir valle arriba decidí ir al revés, quizá un poco cansado de ver como llegaba, un día si y otro también, con los pies empapados a casa. Pasada la localidad de Fago hacia abajo, en dirección a Majones, en poco más de un kilómetro y nada más dejar a la derecha la entrada de la pista de Val d'as Fuens cogí el camino hacia la Punta Altiva.




Aunque las abundantes lluvias de los últimos días tenían sus efectos también por aquí, nada que ver con los barrancos de Marcón, Salas y Piero, valle arriba, visitados los días anteriores, con verdaderas dificultades para cruzarlos sin problemas.




Según iba ganando altura veía los picos, ya con un cielo nublado, blancos. Pero realmente se veía capa de nieve en las partes más altas, más arriba de los 2000. Habrá que esperar a utilizar los esquís desde el fondo de valle hasta que nieve más abajo.




Pasadas las Saleras de Beleis, y llegando a las "zinglas", los buitres demuestran lo que saben hacer, no sin pegarme un buen susto uno que echó a volar casi encima de mi cabeza. Al verse asustado, seguramente, mientras yo pasaba por debajo del pino donde estaba posado.




Una vez en la Punta Altiva y observando la localidad fagotana decidí pasear por la divisoria y observar las vistas hacia la Canal de Berdún, en donde se distinguía perfectamente Berdún y hasta los puentes de la autovía a Pamplona.






Además de las vistas lejanas, las carrascas típicas del bosque mediterráneo, que predominan por la zona también me llamaban la atención y también me gustaban. 




Otra cosa que no pasa desapercibida es el estado de los pinares. Las suaves temperaturas de este invierno han hecho que la procesionaria prospere cómodamente. La gran cantidad de orugas ha hecho que el estado de los pinos no tenga muy buena pinta. No obstante, aunque se ha nublado durante la mañana, la madrugada despejada ha permitido una buena helada y ha hecho que muchas de las numerosas orugas que estaban por el suelo y fuera de sus nidos se hayan congelado.




La bajada hacia la Collada de Beleis por el Paco se ha transformado notablemente con la extracción maderera realizada en la zona. Las trochas permiten caminar bien por una zona clara que contrasta con la espesura anterior. Desde la Collada Beleis continué por trochas más viejas que tienen otro aspecto más "amigable".




De vuelta al coche, recogí unas cuantas "fonguetas" que había visto a la subida. Mientras las altas temperaturas hacen que la procesionaria prospere de buena manera, también permiten disfrutar de placeres no habituales en estas fechas, ... ¿lo pagaremos?...


Por el momento aceptamos lo que tenemos y lo disfrutamos al máximo, aunque mentiría si dijera que no me apetece que llegue una buena nevada para calzar los esquís







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