jueves, 28 de diciembre de 2023

Ferrata de Articallena. Hecho

 

El pasado 17 de septiembre amaneció despejado aunque con amenaza de tormenta hacia el mediodía, según la previsión. Decidimos con Elia acercarnos a la Cantalera chesa para hacer la Ferrata de Articallena en el rato antes del mediodía para evitar las previstas tormentas.



La ferrata está bien señalizada y, junto al puente sobre el Subordán, hay un panel explicativo con un croquis sobre foto donde indica hasta una posible ruta de escape.



El arranque de la vía es el tramo más vertical y está equipado con grapas que permiten ascender como si de una escalera se tratase. 



Conforme se avanza, la placa de caliza se va tumbando y los anclajes metálicos van disminuyendo. Buenos agarres en la roca permiten avanzar sin dificultades.



Tramos más sencillos se van combinando con otros más exigentes que crean un buen ambiente sin complicaciones. Además las vistas hacia el valle resultan espectaculares.



El nivel de exigencia se va manteniendo hasta el final lo que la hace muy entretenida, tanto que se hace corta, como decía Elia.



La tormenta no nos pilló en la vía pero las nubes se engordaban y oscurecían desde la parte baja del valle. Una bajada rápida por el Sabucar, con alguna carrera incluida, nos permitió llegar al coche también secos.




Una mañana bien aprovechada por el valle vecino, disfrutando de la roca y la ferrata, viendo con pena como año tras año la caseta del Sabucar sigue abandonada y deteriorándose cada vez más. Las vacas son las únicas que aprovechan su sombra...después de 17 años de Parque Natural nadie toma una decisión sobre esta y otras en similar situación. Mientras, vemos como se tira el dinero en reiteradas actuaciones absurdas, de hacer y deshacer, sin ningún tipo de planificación.

Las prisas por realizar la actividad antes del mediodía para evitar la prevista tormenta hicieron que se me olvidara el GPS para publicar el track del recorrido como hago habitualmente. A nadie se le hará complicado localizar dicho track ya que es una vía ferrata muy concurrida.



jueves, 9 de noviembre de 2023

Ruta de las Golondrinas

 El pasado 2 de septiembre arrancamos Elia y yo, en plena DANA, con la circular "Ruta de las Golondrinas" desde el Refugio de Linza en Ansó.


Etapa 1: Linza-Laberouat

Tras una noche en Linza de rayos y truenos nos levantamos a desayunar temprano para aprovechar la corta tregua matutina prevista. Mi intención era pasar el Collado de Petrachema en las mejores condiciones posibles y después aguantar el chaparrón como se pudiera ya que al día siguiente la circulación de la DANA nos daba tregua al otro lado de la frontera.



Aunque salimos del refugio sin llover, a los pocos metros ya nos tuvimos que poner las fundas sobre nuestros pantalones y colocar la capa a mano para lo que pudiera venir.



Aún aguantó un rato entre quitar y poner la capa, pero un poco antes de llegar al Collado de Petrachema, la cosa se empezó a poner seria en cuanto a precipitación. Solo la ventaja de no tener tormenta nos tranquilizaba, al menos a mi. Un viento incómodo al saltar a Francia bajo las invisibles Agujas d´Ansabere fue lo peor de la jornada.



Una tregua en los chaparrones en el Valle de Lescun, nos permitió disfrutar de los campos verdes del valle, echar un bocado y ver el impresionante entorno del Plateau de Sanchése. Poco duró la tregua ya que en el ascenso al Refugio de Laberouat volvió a caer con ganas.



Temprana cena tras la ducha y tenderete para secar la ropa pusieron fin a la jornada más dura de la ruta, tanto en distancia y desnivel como en condiciones meteorológicas.


Etapa 2: Laberouat-Jeandel

Mientras media España se veía inundada con la DANA, nosotros, y cumpliéndose la previsión nos despertamos sin precipitación.




Las vistas del Valle de Anaye, los Billare y el impresionante bosque que nos lleva hasta la Cabane du Cap de la Baitch bajo el no menos espectacular Pas d´Azuns, son solo parte de la etapa que más me gustó.




Cambio de paisaje otra vez para llegar al Pas de l´Osque, en donde aparece el paso más técnico de la ruta. Un destrepe sencillo y equipado con sirga nos dirige hacia la estación de Arette-la Pierre Saint Martin.




Jugando entre pino negro, dolinas y lapiaces llegamos al coqueto Refugio Jeandel donde descansamos de la segunda jornada en un buen día para caminar, sin precipitación e incluso con algo de sol al final de la etapa.


Etapa 3: Jeandel-Belagua

Mientras la DANA seguía dando sus últimos coletazos por España a nosotros solo nos afectaba con una extraña y densa calima y algo de viento.




En la etapa más corta de la ruta compartimos parte del recorrido con June y Unai. Otro padre que se aventuraba a disfrutar de la Ruta de las Golondrinas con su hija. Todos habíamos partido desde Linza el mismo día, ya habíamos cenado con ellos en Laberouat, pero una tarde juntos en el Refuge Jeandel y compartir habitación, permitió una buena conexión entre las jóvenes que preferían ir juntas a ir con sus respectivos padres.




La calima nos acompañó todo el día, y la cena en el Refugio Belagua nos recordaba que habíamos vuelto a cruzar la frontera.


Etapa 4: Belagua-Linza

La última etapa de la ruta para completar la circular la hicimos los cuatro juntos. El día era bastante bueno y la calima había casi desaparecido. Una fuerte bajada por Zemeto para arrancar, nos plantó en Mata de Haya en un pis pas.




Recorriendo el Valle de Belagua de norte a sur, fuimos a la sombra del bosque que nos protegió del sol que por fin vimos desde primera hora del día. Elia y June hicieron un buen tándem y las risas entre ellas, y solo ellas, eran continuas. 




Después de pasar algo de calor para remontar hasta el Collado de Maz, de nuevo la sombra del bosque nos ayudó a plantarnos cómodamente en el Refugio de Linza donde dimos buena cuenta de unos huevos fritos para terminar la Ruta de las Golondrinas.
Una ruta muy recomendable donde el contraste de paisajes pirenaicos se combina a la perfección y donde además se puede encontrar a gente majísima.