Parte semanal del estado del circuito

Parte semanal del estado del circuito

lunes, 30 de enero de 2012

Estreno en Riglos

Al día siguiente de San Antón (18 de enero) y después de despedirnos de tocar las esquilas hasta el año que viene, nos vamos con Gerardo, para curar la resaca, a escalar a Riglos. Pablo y yo habíamos visto los Mallos de lejos muchas veces, de cerca pocas, pero como este día, nunca.



No paramos de mirar hacia arriba, pero tenemos que cruzar el pueblo para ir a la base del Pisón. Es el lugar elegido por Gerardo para que nos estrenemos.



Rápidamente nos ponemos en faena, Gerardo nos ha elegido unas vías asequibles, de un solo largo, para ir cogiendo la marcha.




¡Qué sensaciones tan raras!...¡y tan agradables!.... el conglomerado de Riglos es tan gordo, que da un montón de posibilidades, hay presas por todos los lados, ¡que gozada!.





Mientras uno sube, el otro asegura, todos disfrutamos. Gerardo, como siempre, de primero, ....seguro que le apetecía seguir haciendo largos, pero se frena para que nosotros progresemos.




Conforme avanza el día, los tonos en Los Mallos van cambiando, es espectacular, cómo se ve la roca tan diferente solo por la influencia de la luminosidad. Vamos aumentando el grado de la escalada, y pese a la cantidad de presas el 6a sigue siendo 6a. Los desplomes no son fáciles de pasar solamente a base de torpeza.




El sol se esconde y nos invita a dejar la actividad. Se ha pasado el día sin darnos cuenta de nada. Pablo apura los últimos rayos del sol, que se esconde en el horizonte.




Al parar y recoger las cuerdas nos percatamos de que no hemos comido. Rápidamente volvemos a los coches y damos buena cuenta de la comida que habíamos llevado, preparando ya la siguiente visita a Riglos.






jueves, 26 de enero de 2012

Cueva Cucos-Fórcala, en dos etapas

1ª Etapa: Puente de Camín-Cueva Cucos-Campo Marianico-Plana Monteoscuro

El pasado viernes trece nos pusimos con Pablo camino de la Cueva Cucos. Salimos tarde, hacia las once de la mañana. Dejamos el coche en el aparcamiento del puente de Camín, lugar donde se toma el barranco de Fago para su descenso. Nosotros en lugar de bajar al barranco, nos dirigimos hacia la Plana Montoscuro pasando por el Puntal de Capitán.



En la Punta Capitán dejamos el camino hacia el Paso del Gato, que va perdiendo altura poco a poco para rodear la zingla que forma la Plana Monteoscuro por la parte de abajo. Nosotros continuamos ganando altura para llegar directos y sin rodeos a la Plana Monteoscuro.



Una vez en la Plana Monteoscuro llaneamos por una traza que se deja seguir. La traza poco a poco va perdiendo cota pero se hace cada vez más clara, terminando por convertirse en un buen camino. Las vistas hacia el sur, nos dejan ver claramente el Barranco de Terné, que realiza un espectacular giro para acabar bajando paralelo al barranco de Fago sin verter sus aguas a él.



Conforme giramos, enseguida vemos el paredón y la zingla del barranco que forma la Cueva Cucos. Bajo el paredón la roca forma un abrigo utilizado para encerrar el ganado, prueba de ello son los restos de muros existentes. Ahora el camino invita a seguir, ya que aunque está más limpio hasta la cueva, después continúa.



La zingla que forma la cueva tiene una espectacular yedra justo por donde discurre el agua. Nos adentramos para ver la Cueva Cucos y, por camino marcado y limpio, llegamos hasta ella. Se trata de una cueva pequeña y coqueta, con claros indicios de un uso continuado, proporcionados por el hollín incrustado en la cúpula interior.



Aún es pronto, y si volvemos a casa tan rápido pensarán que nos ha pasado algo. Decidimos seguir el camino que continúa, no tan limpio, pero con una buena traza y mejor dirección. Nos lleva tan llanos que parece que nos hubiésemos montado en una curva de nivel de un mapa. Llegamos a una bifurcación y decidimos coger la que va hacia abajo y nos lleva hasta el cerro que separa las aguas del Barranco de Terné con el de la Fozarrata. Allí tenemos unas impresionantes vistas de Fozarrata, formando un inesperado tajo en el monte que parece inaccesible.



Por la dirección que lleva el camino que hemos cogido, podemos pensar que se dirige al pueblo abandonado de Huértalo, pero se nos ha hecho tarde (son más de las dos) y no vamos a poder comprobarlo. Decidimos volver a la bifurcación anterior, pero en lugar de deshacer el camino recorrido, remontamos un cerro hasta un montículo aislado que nos da pié a pensar que podemos tener una buena visión de la zona. Desde arriba la vista el espectacular, vemos toda la sierra de Fórcala, debajo de nosotros el Campo Marianico encima de la Cueva Cucos, y al fondo a nuestra derecha, la Plana Monteoscuro. Son más de las tres de la tarde y no hemos probado bocado, decidimos bajar al Campo Marianico y comer algo.


Después de comer, sin dar más rodeos vamos hacia la Plana Monteoscuro, no sin antes comprobar la resistencia del hielo acumulado en estos días....


Antes de llegar a la Plana Monteoscuro, vemos el Paco Casero que da forma al montículo aislado que antes hemos utilizado de atalaya para observar toda la zona.


Desde la Plana Monteoscuro repetimos el camino de subida. Llegamos al coche sobre las cinco de la tarde, convencidos de volver a husmear ese camino que hemos dejado...

2ª Etapa: Puente de Camín-Campo Chandomén-Collada Cornaval-Plano la Sierra-Paco Ablento-Fago

El lunes dieciséis, víspera de San Antón, decidimos retomar el camino que no se nos quita de la cabeza. Esta vez nos acompaña Gerardo, que parece que tiene ganas de hacer algo para quitarse los kilos cogidos estas navidades. Por las informaciones que hemos recogido, el camino en cuestión, es el camino que iba de Fago a Biniés, y probablemente, el de la bifurcación que tomamos el viernes, es el que llevaba a Huértalo.
Sobre las once de la mañana, y después de haber tomado un buen café en Casa Alejos con Kasilda, nos vamos hasta el puente de Camín, como el otro día, con el objetivo de seguir el camino y ver que nos depara.






Avanzamos rápido, ya que el camino se sigue sin dificultades, excepto al cruzar algún barranco, pero buscando un poco, rápidamente volvemos a encontrar la caja del camino. Volviéndonos hacia atrás parece que nunca vamos a perder de vista la impresionante brecha de Fozarrata. Vamos pasando barrancos y más barrancos, que todos fluyen al de Terné. Cuando ya intuimos el campo de Chandomen, en el último cerro que tenemos que pasar, tomamos una traza un tanto desfigurada, comparándola con la que hemos seguido toda la mañana, y perdemos algo de altura. Lo que sospechamos se confirma, hemos perdido el camino casi al final. Gerardo seguro que piensa: "¡ya sabía yo que con éstos no podía pasar el día sin una encepada!"...


Encontramos la solución remontando el cerro y buscando la pista de Fórcala.



Aunque no ha sido una gran encepada, todos, incluido Beltza, teníamos ganas de llegar. Remontamos pista arriba y llegamos al Campo Chandomen, que es donde teníamos que haber salido siguiendo el camino. Pablo inspecciona y localiza rápido el camino, con la misma traza que habíamos seguido toda la mañana. Observamos dónde nos hemos despistado, y es justo donde hemos empezado a perder altura.


Cuando llegamos a la Collada Cornaval son las cuatro de la tarde. Sabemos que nos queda mucho trozo y seguramente se hará de noche antes de llegar, pero hay que comer,..."si no comes, te mueres", y ante semejante despliegue hacemos un alto.


Después de la comida nos ponemos en marcha, se ha nublado un poco, eso hace que la temperatura no sea la de estos días, y que el forro no estorbe aunque estemos caminando rápido. Pronto dejamos atrás la Collada Cornaval.




La chaqueta sigue sin sobrar, pese a caminar a buen ritmo, y la pista permite llevar las manos en los bolsillos, mientras nos acercamos al Plano de la Sierra.


Las últimas rayadas de sol nos pillan en el Mallo Chenero, ya tenemos más cerca la Cantera Berricho, que nos dará paso a coger la trocha que baja por el Paco Ablento.





Cuando llegamos al final del Paco Ablento, la noche se ha echado encima, seguimos bien el camino y todos nos alegramos de ver las luces de Fago.




Eran las siete de la tarde cuando llegamos a Fago. Tomamos una cerveza rapidísima en Casa Alejos, y Gerardo nos llevó a coger el coche al Puente de Camín. Teníamos mucha prisa, ya que habíamos quedado con toda la cuadrilla en Ansó, a las ocho, para tocar los cañones como todos los años por San Antón. Después, fuimos a cenar a la Borda Nadal y seguimos tocando, sin dejarnos ninguna calle, hasta bien entrada la madrugada.

domingo, 22 de enero de 2012

Puente Santa Lucia-Borda Guallar-Collada Cornaval-Borda Basteré-Puente Santa Lucia

El pasado día 12 de Enero, decidimos con Pablo, ir a la parte sur del valle. En vista del disfrute de la anterior salida, podemos encontrar otros paseos agradables por la zona. Quedamos un poco más tarde, ya que la vez anterior pasamos algo de frío por la mañana. Dado el tiempo actual será mejor aprovechar el rato del mediodía. Cuando empezamos a caminar pasan ya las once de la mañana.
Esta vez, dejamos el coche en el puente que cruza el río Veral, debajo del pueblo de Santa Lucia. Allí cogemos el camino que se dirige a Peña Melera. Conforme ganamos altura, vamos teniendo buenas vistas de Santa Lucia.



El camino al principio esta limpio, y después se deja seguir bastante bien. Ascendemos por un cerro que en los mapas lo denominan loma Puyarraso, pero que, en conversación con cazadores chesos, deduzco que se trata del Solano Meio.



Las lomas se suceden y continuamos ganando altura. Llegando a la parte más alta, nos llaman la atención unos cuantos chaparros de gran porte.




Una vez alcanzada la divisoria por la parte sur de la punta de Fórcala, observamos, hacia un lado la Borda Guallar, y hacia el otro, una espectacular vista de la Sierra de Los Ríos arropando al pueblo de Santa Lucia.




Descendemos hasta la Borda Guallar, para seguir una pista que nos llevará hasta las Saleras de Fórcala, situadas en el siguiente cerro, una vez pasada la borda. Por el camino observamos, debajo de la Borda de Guallar, la Borda Ubero, y al otro lado del valle, bien podríamos realizar una traza por el recorrido de la excursión realizada dos días antes. 



Las saleras de Fórcala delimitan los términos entre Ansó y Hecho. Se trata de una gran plana con unas espectaculares vistas hacia la Canal de Berdún. Continuamos hacia la Collada de Alfama, adentrándonos en nuestro territorio y observando la zona conocida como La Ferrera. Pronto localizamos ente los pinos la Collada de Cornaval, allí pretendemos llegar.




¡¡¡Que encepada!!!,... pasada la collada boscosa de Alfama, no seguimos el camino y nos vemos rodeados de pinos, carrascas, bojes, chinebros, chaparros y aliagas. Cruzamos lo que creemos que es la loma Benavides, y volvemos a enceparnos al intentar localizar la fuente Benavides. Todavía podemos disfrutar de las vistas hacia la Canal de Berdún, ... siempre hay que ser positivo...




Como podemos, pasamos los dos barrancos que nos separan de la collada Cornaval. Salimos, no sin dificultades, a la pista de Fórcala y decidimos comer un poco en la collada Cornaval.



Comentamos la jugada, mientras Pablo, junto a su inseparable lata de sardinas, se lleva la mano a la cabeza,.... la que hemos liado....


Con el estómago lleno, las cosas se ven de distinta manera, nos ponemos en marcha en dirección a la borda Basteré. Ahora  retomamos el camino cómodo, y las cosas cambian. Avanzamos rápidamente, echando los últimos vistazos hacia la Canal de Berdún y observando a la vez la Borda Basteré.




Desde la Borda Basteré, vemos otra vez la Borda Guallar. Sin problemas, llegamos al cerro donde por la mañana la habíamos visto por primera vez. Solo nos queda bajar hasta el río, lo hacemos por el mismo camino de subida, para llegar al coche pasadas las cinco de la tarde.


Hemos completado otro día de sol a tope en Enero. Pese a la espectacular encepada, hemos disfrutado a lo grande, como siempre.