El pasado 3 de febrero me acerqué a Caldearenas para dar un paseo por la Senda de Izarbe. Me habían comentado la existencia de esta senda y tenía curiosidad por ver que es lo que allí había.
El día estaba como de primavera aunque era pleno invierno, es decir, como muchos de los que ha habido este año. Desde el mismo pueblo hay señalización que te indica hacia donde hay que dirigirse.
Hasta que no se cruza el pequeño puente peatonal del
Río Matriz el sendero sigue la glera del
Río Gallego. A partir de ese punto, y tras pasar por debajo de las vías del canfranero, el camino se echa al monte.
El camino sigue la antigua cabañera que unía
Caldearenas con
Anzánigo realizando alguna pequeña entrada-variante por los barrancos que atraviesa.
Durante todo el camino hay multitud de cosas que llaman la atención, pero una de las cosas que mas me gustó fueron los tramos empedrados del camino que le dan autentica solera, como corresponde a una cabañera. Estas veredas son auténticos bienes patrimoniales que tenemos y que por nada del mundo hay que dejarlas perder.
Por el recorrido hay unas vistas preciosas de la cara sur de la
Peña Oroel y, parece que la senda termina en una preciosa paridera rodeada de unos grandes totems de colores, creo que se llaman así. Esta paridera es un
Centro de Interpretación de la Vida Pastoríl que el día en cuestión estaba cerrado.
Como existe la posibilidad de alargar un poco el recorrido, y viendo lo majo que es ese monte, no dudé en ver un poco más. Me acerqué hasta lo que llaman el
Centro Fotográfico Pastoril, que resulta ser otra borda, pajar o paridera bien maja con losas de piedra en el tejado.
Vi la opción de bajar por una pista forestal en lugar de descender por el camino de subida. La pista me dejó en las vías del tren. Las crucé y seguí en busca del Río Gallego también por pista, hasta un vado que no crucé. Allí me di la vuelta y fui en busca de la cabañera para volver a Caldearenas.
Por el camino vi muchas trazas de animales que entraban y salían del bosque y lo cruzaban hacia el río. No entiendo de arte, con lo cual no me atrevo a opinar sobre lo que allí hay. Cierto es que llama la atención, pero yo me quedo con la cabañera, los rastros, los bojes, el río, los barrancos, los robles, las vías del canfranero, las areniscas y los saltos de agua entre ellas, la ribera del
Gállego y el mismo
Caldearenas. Un lugar para volver y completar la cabañera hasta
Anzánigo.